El gobernador Alejandro Armenta Mier aseguró que su administración mantendrá una postura de respeto hacia los sectores que cuestionan el proyecto del cablebús y reiteró que el gobierno estatal seguirá abierto a la conciliación, al tiempo que rechazó que la obra implique un ecocidio o una afectación irreversible al entorno urbano y ecológico de Puebla.
En un contexto marcado por la articulación de organizaciones vecinales y ambientalistas que han expresado su oposición al sistema de transporte por cable, el mandatario sostuvo que las inquietudes han sido atendidas mediante explicaciones técnicas y mesas de trabajo. “El respeto a las expresiones es lo más importante. Se han dado todas las explicaciones técnicas; la tesis del ecocidio se derrumbó. No hay, no va a haber tala de ningún árbol, como sí lo hubo con la ruta que se creó en otros gobiernos”, señaló.
Las declaraciones del titular del Ejecutivo estatal se dan después de que diversos colectivos formalizaron hoy un frente cívico para manifestar su rechazo al proyecto y anunciar una movilización programada para el próximo 26 de abril. Los grupos inconformes han advertido sobre posibles impactos en áreas verdes, espacios públicos y en la dinámica urbana de la capital.
Frente a ello, Armenta insistió en que la propuesta no responde a decisiones improvisadas, sino a criterios de planeación y evaluación. “Es un modelo no invasivo en Puebla. Nuestro desempeño está fundamentado en el sistema nacional de planeación democrática; no amanecimos con ganas de tener cablebús, se miden indicadores de pobreza, marginación y vulnerabilidad”, puntualizó.
El gobernador también subrayó que el cablebús forma parte de una estrategia integral de movilidad, en la que se prevé su articulación con ciclovías y con las cuatro líneas de transporte ya existentes en la zona metropolitana. Bajo esa lógica, el proyecto es presentado por el gobierno estatal como una alternativa de traslado rápido, accesible y de menor impacto ambiental.
Aunque defendió la viabilidad de la obra, el mandatario dejó abierta la posibilidad de continuar el diálogo con los sectores críticos. Señaló que la administración estatal no cerrará la puerta a la conciliación y sostuvo que la discusión pública sobre el tema debe mantenerse dentro de un marco de respeto.
Hasta ahora, el gobierno poblano ha realizado cuatro mesas de diálogo con colectivos ambientalistas y ciudadanos que se oponen al proyecto, con el propósito de exponer información sobre el alcance y los posibles efectos del sistema de transporte por cable.











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