El presidente de Estados Unidos, Donald Trump volvió a hacer un desden hacia México , al asegurar que su país podría dejar de comerciar con México sin sufrir pérdidas y redujo las exportaciones mexicanas a “tamales picantes, tomates y un par de cosas.
Durante un intercambio con periodistas en el Despacho Oval este viernes, 4 de septiembre, Trump afirmó que Estados Unidos pierde 195 mil millones de dólares al año con México y sostuvo que bastaría «una sola firma» para terminar con el comercio bilateral.
«“Ellos no tienen nada que nosotros realmente necesitemos. Es decir, tienen tamales picantes, tomates, un par de cosas… pero, básicamente, no tienen nada que nosotros necesitemos. Tenemos petróleo, lo tenemos todo”.»
La postura refleja una visión clasista, colonialista y anacrónica de México, al reducir la capacidad productiva del país a productos agrícolas y omitir su papel como uno de los principales socios industriales de Estados Unidos.
Ya que México exporta al mercado estadounidense automóviles, autopartes, maquinaria, equipo eléctrico, componentes electrónicos, dispositivos médicos y productos agroalimentarios, entre otros bienes.
La integración es particularmente profunda en la industria automotriz y manufacturera: componentes producidos en México son utilizados por empresas estadounidenses y, en muchos casos, las mercancías cruzan varias veces la frontera antes de llegar al consumidor.
México también representa un mercado fundamental para Estados Unidos. Empresas estadounidenses venden al país maquinaria, productos energéticos, vehículos, equipo eléctrico y alimentos, mientras productores mexicanos abastecen a millones de consumidores estadounidenses.
En 2025, el comercio de bienes entre ambos países rondó los 872 mil millones de dólares, mientras que el intercambio de bienes y servicios se acercó al billón de dólares.
Además de que los migrantes de origen mexicano representan aproximadamente el 5 por ciento de la fuerza laboral total del territorio estadounidense, si se incluye a la población de origen mexicano (nacidos en EE. UU. de ascendencia mexicana), la cifra asciende a cerca del 12 por ciento
Trump, sin embargo, aseguró que no pretende romper la relación debido a su vínculo con la presidenta Claudia Sheinbaum, de quien dijo que “se lleva muy bien” y a quien respeta.
Las declaraciones ocurren en medio de las negociaciones sobre aranceles y la revisión del T-MEC, en las que Washington busca utilizar su peso comercial como mecanismo de presión.










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