Este lunes, Guadalupe Taddei Zavala presentó ante la Cámara de Diputados su renuncia a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE), tal como lo había adelantado un día antes, mientras la Auditoría Superior de la Federación (ASF) investiga de oficio posibles irregularidades en las contrataciones del organismo.
Ante el anuncio, La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se refirió al tema en su conferencia matutina. Dijo que la funcionaria tomó una buena decisión y pidió que la ASF llegue al fondo del asunto.
“Tiene que haber una auditoría para ver las sospechas, abusos o privilegios”, señaló. La mandataria rechazó, además, las burlas y los ataques a la vida personal de Taddei, a los que calificó de misóginos, y pidió que la discusión se concentre en las presuntas irregularidades dentro del instituto.
Sheinbaum descartó que la renuncia abra una crisis, ya que la ley prevé cómo cubrir la vacante. Su postura, sin embargo, había sido distinta unos días atrás: el 23 y 24 de octubre afirmó que quedarse o irse “dependía de ella”, aunque ya advertía que no debía existir “ninguna sombra de corrupción” en el INE.
El anuncio de Taddei se conoció el domingo 25 mediante un mensaje que el propio instituto publicó, retiró de su sitio y volvió a difundir horas después. En él, la funcionaria explicó que proteger al INE “debe estar siempre por encima de cualquier interés coyuntural o personal” y aclaró que su salida no exime a nadie de esclarecer los hechos “con transparencia, rigor y debido proceso”.
El giro fue rápido. Un día antes, fuentes del Consejo General habían contado que Taddei dijo a los consejeros que no se iría y que los señalamientos en su contra eran un golpeteo político.
Los cuestionamientos surgieron de reportajes de Reforma, El Universal y otros medios, que describen una relación cercana entre la consejera y el empresario José Alfredo Hernández Casillas. Según esas publicaciones, empresas vinculadas con él obtuvieron contratos del INE y de organismos electorales locales por adjudicación directa, con montos acumulados que superan los 750 millones de pesos. Ninguno de esos señalamientos ha sido acreditado.
Taddei ha sostenido que las filtraciones deben verificarse y que cualquier denuncia tiene que aclararse por la vía institucional.
La ASF, por su parte, investiga posibles conflictos de interés, colusión, triangulación y uso indebido de recursos públicos.
En cuanto al relevo, el coordinador de Morena y presidente de la Jucopo, Ricardo Monreal, explicó que el Consejo General del INE nombrará a un presidente interino entre sus integrantes. Después, la Cámara de Diputados abrirá el procedimiento para designar al titular, que requiere el voto de dos terceras partes del Pleno; si no se logra, se recurre a la insaculación, como ocurrió en 2023.
Monreal calculó que el trámite tomará entre cuatro y cinco semanas, tiempo en el que el instituto seguirá operando en plena organización del Proceso Electoral Federal 2026-2027.
Quien resulte designado concluirá el periodo de Taddei, que vence en abril de 2032.














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