
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó este 9 de abril, durante la Mañanera del Pueblo, el avance del Plan de Fortalecimiento de Pemex 2025-2035, con énfasis en la reducción de deuda, la estabilidad en la producción petrolera y el fortalecimiento de la soberanía energética. La mandataria afirmó que la empresa “se ha recuperado como una empresa pública al servicio del pueblo, con mejores resultados financieros y operativos de lo esperado en 2025” y subrayó que “Pemex es hoy un pilar de la soberanía energética nacional”.
La estrategia tiene como propósito consolidar a la entidad nacional como eje del sistema energético nacional, con la meta de que, a partir de 2027, la empresa productiva del Estado genere ingresos suficientes para cubrir su deuda y financiar sus inversiones sin depender del apoyo federal.
De acuerdo con lo expuesto, Pemex reporta una reducción de deuda cercana al 20 por ciento durante 2025, lo que representa su nivel más bajo 10 años . Asimismo, se destacó la estabilización de la producción petrolera, el incremento en la inversión pública y el fortalecimiento del sistema nacional de refinación, con el fin de disminuir la importación de combustibles.
La titular del Ejecutivo también señaló avances en eficiencia operativa y reingeniería interna, al asegurar que la empresa funciona actualmente de manera integrada y bajo un esquema orientado al interés público, en contraste con modelos previos.
En materia de soberanía energética, la presidenta advirtió sobre la alta dependencia de México del gas natural importado, principalmente de Estados Unidos, que ronda entre el 70 y 75 por ciento del consumo nacional.
“No podemos depender de manera tan alta del gas del exterior; tenemos que garantizar nuestra seguridad energética con nuestros propios recursos”, puntualizó.
Ante este escenario, anunció la creación de un grupo de especialistas integrado por científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional, (IPN) así como especialistas en áreas como geología, agua y medio ambiente, con el objetivo de evaluar alternativas tecnológicas para la extracción de gas no convencional con menor impacto ambiental.
La mandataria reconoció los efectos negativos del fracking tradicional, como el alto consumo de agua, aunque consideró necesario analizar su viabilidad ante la demanda energética del país. Precisó que cualquier decisión se tomará con base en criterios técnicos y científicos, priorizando la protección ambiental y el beneficio nacional.
Finalmente, enfatizó que no se otorgarán concesiones como en el pasado y que Pemex mantendrá la rectoría en el sector energético, mientras que cualquier participación privada se regirá bajo nuevas condiciones. Indicó que no existe aún una determinación sobre la implementación de estas tecnologías y que el análisis continuará en los próximos meses.











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