El gobernador Rubén Rocha Moya se reincorporó este viernes 21 de agosto a la gubernatura de Sinaloa, luego de permanecer 112 días con licencia, en medio de los reclamos de colectivos de madres buscadoras que se manifestaron frente al Palacio de Gobierno de Culiacán para exigir avances en las investigaciones por desaparición y la entrega de carpetas de casos que permanecen pendientes.
El mandatario confirmó su regreso al cargo mediante un mensaje publicado en su cuenta de X, en el que afirmó volver “con la frente limpia y en alto”, después del periodo en que permaneció separado de sus funciones debido a las acusaciones formuladas en su contra por autoridades de Estados Unidos.
Rocha Moya solicitó licencia el pasado 1 de mayo, luego de que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York lo señalara, junto con otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y la facción de Los Chapitos, dentro de una investigación relacionada con el tráfico de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina.
Durante su ausencia, el despacho del Ejecutivo estatal quedó a cargo de Yeraldine Bonilla Valverde, entonces secretaria general de Gobierno, quien fungió como gobernadora interina del 2 de mayo al 21 de agosto.
Regresa en medio de la crisis por desapariciones
La reincorporación de Rocha Moya ocurre, sin embargo, en un escenario marcado por la crisis de desapariciones que enfrenta Sinaloa y por la exigencia de las familias de víctimas para conocer el avance de las investigaciones.
Los colectivos de búsqueda que acudieron al Palacio de Gobierno reclamaron atención a sus casos y respuestas sobre las personas que continúan desaparecidas. Su presencia contrastó con el tono del mensaje del gobernador, quien sostuvo que la Fiscalía General de la República (FGR) no encontró “los mínimos elementos de prueba” que acrediten su participación en alguna conducta delictiva.
Así, mientras Rocha Moya presentó su regreso a la gubernatura como una reivindicación frente a los señalamientos que motivaron su licencia, para las familias buscadoras persisten pendientes relacionados con las investigaciones y la localización de sus seres queridos.
Rocha Moya defiende su actuación
Durante los 112 días que permaneció fuera del cargo, el gobernador aseguró haber permanecido en su domicilio en Culiacán y haber comparecido personalmente ante la FGR para responder a los cuestionamientos del Ministerio Público. En julio, además, reapareció públicamente para rechazar versiones que lo ubicaban bajo resguardo federal.
En su mensaje de regreso, calificó como falsas las acusaciones provenientes de Estados Unidos y las atribuyó a intereses políticos e “injerencistas de la ultraderecha nacional y extranjera”, a los que responsabilizó de intentar afectar al movimiento de la Cuarta Transformación y la soberanía del país.
También reiteró su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y al proyecto de la 4T, al tiempo que recordó que el periodo constitucional para el que fue electo concluye el 31 de octubre de 2027.
Segob mantiene distancia
Aunque Rocha Moya planteó su regreso como una decisión respaldada por la ausencia de elementos penales en su contra, la Secretaría de Gobernación (Segob) mantuvo una postura más cautelosa.
La dependencia federal señaló que la reincorporación del mandatario es una decisión “exclusivamente de carácter personal” y precisó que la FGR mantiene abiertas las carpetas de investigación relacionadas con las diez personas señaladas por autoridades estadounidenses, entre ellas el propio gobernador.
Con ello, el regreso de Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa no implica, al menos de acuerdo con la postura expresada por Segob, el cierre de las investigaciones que dieron origen a su licencia.
Un regreso con posiciones encontradas
La reincorporación generó reacciones encontradas. Mientras sectores de Morena y simpatizantes de la Cuarta Transformación celebraron el regreso del gobernador y sostuvieron que no existen elementos penales documentados en México que acrediten las acusaciones en su contra, colectivos de víctimas y organizaciones defensoras de derechos humanos mantienen sus cuestionamientos.
Para las familias buscadoras, el principal pendiente sigue siendo encontrar a sus seres queridos y obtener respuestas sobre las investigaciones que permanecen abiertas. En ese contexto, Rocha Moya retoma la gubernatura de Sinaloa con el respaldo de su base política, pero también frente a una agenda de desapariciones que continúa sin resolverse y que mantiene a las víctimas en el centro de los reclamos hacia su administración.









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