En menos de una semana, la comunidad de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) recibió la noticia de la muerte de dos de sus estudiantes que habían sido reportados como desaparecidos: Hugo Alejandro Hernández Tello, alumno de la Licenciatura en Administración, y Mateo Hernández, estudiante de preparatoria e hijo del presidente municipal de Tecamachalco.
Los dos jóvenes fueron localizados sin vida entre el 22 y 23 de septiembre, aunque las circunstancias de sus muertes son distintas. En el caso de Hugo Alejandro, de 25 años, la Fiscalía General del Estado (FGE) mantiene abiertas las investigaciones para determinar qué ocurrió; mientras que Mateo fue víctima de secuestro y sus captores exigieron una cantidad económica a su familia por su liberación.
Hugo Alejandro Hernández Tello había desaparecido desde el 5 de septiembre, cuando salió de su domicilio en la colonia Ignacio Zaragoza, en Puebla capital, con dirección al Parque Ecológico para jugar futbol. Era estudiante de tercer semestre de la Licenciatura en Administración, en modalidad semiescolarizada de la BUAP.
Después de perder comunicación con él, familiares, amigos, integrantes de la comunidad universitaria y autoridades emprendieron su búsqueda. Las cámaras de videovigilancia permitieron reconstruir parte de su recorrido y lo ubicaron en las inmediaciones del río Alseseca. En esa misma zona fue localizada su mochila, lo que llevó a concentrar ahí los operativos.
Durante las jornadas participaron familiares, elementos de la Dirección de Apoyo y Seguridad Universitaria de la BUAP, la Comisión de Búsqueda de Personas, Protección Civil, la Secretaría de Seguridad Pública y la Secretaría de Marina, además de personal de la Fiscalía. Los recorridos se extendieron por barrancas, zonas urbanas y el cauce del Alseseca.
Tras 17 días desaparecido, el cuerpo de Hugo Alejandro fue localizado la tarde del 22 de septiembre en el río Alseseca, en inmediaciones de la colonia Lomas de San Miguel. Los estudios forenses permitieron confirmar posteriormente su identidad. La FGE mantiene abierta la investigación para establecer las circunstancias de su muerte.
Un día después se confirmó la muerte de otro integrante de la comunidad universitaria.
Mateo Hernández, estudiante de la preparatoria Enrique Cabrera de la BUAP e hijo del presidente municipal de Tecamachalco, Mateo Hernández López, había desaparecido desde el 19 de septiembre, después de salir de su domicilio para dirigirse a un curso.
La Fiscalía confirmó posteriormente que el adolescente fue víctima de secuestro. Después de su desaparición, sus familiares recibieron una llamada en la que se les informó que se encontraba privado de la libertad y se les exigió una cantidad económica a cambio de liberarlo.
Durante las investigaciones, la FGE obtuvo videograbaciones de distintos puntos de Tecamachalco para reconstruir parte del recorrido del estudiante y del vehículo presuntamente relacionado con su secuestro, además de recabar entrevistas de personas que tuvieron contacto con él antes de su desaparición.
Cuatro días después, el 23 de septiembre, Mateo fue localizado sin vida a un costado de la carretera estatal Azumbilla-Vicente Guerrero, en el municipio de Nicolás Bravo. Su cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense de Tehuacán, donde fue identificado por su padre.
Tras conocerse la muerte del adolescente, el edil de Tecamachalco exigió el esclarecimiento de los hechos y justicia por el secuestro y homicidio de su hijo.
“Hoy no les hablo como Presidente Municipal, les hablo como papá. Y como papá, lo único que busco es verdad y justicia”, expresó Mateo Hernández López.
La muerte de ambos estudiantes ocurrió después de días de búsqueda que involucraron a familiares, autoridades y a la propia comunidad universitaria. En el caso de Hugo Alejandro, las investigaciones deberán determinar las circunstancias en las que murió; en el de Mateo, la Fiscalía indaga el secuestro y posterior muerte del adolescente.
En apenas dos días, los dos casos que habían movilizado la búsqueda de integrantes de la comunidad de la BUAP terminaron con la localización sin vida de ambos estudiantes.










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