Los ataques de Israel a Palestina no se detienen y es algo que no podemos ignorar, los estragos también se ven reflejados en la agricultura de Gaza.
La expansión de la “Línea Amarilla”, que separa la zona del alto el fuego del área bajo control militar israelí ha provocada una disminución preocupante en las tierras destinadas a la actividad agrícola.
Solo el 3% de las tierras agrícolas de la Franja de Gaza sigue siendo accesible y no está dañado, según una nueva evaluación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Centro de Satélites de las Naciones Unidas (UNOSAT).
Antes de que las hostilidades se intensificaran en octubre de 2023, la agricultura representaba alrededor del 10% de la economía de Gaza y sostenía los medios de vida de más de 560.000 personas.
La ciudad de Rafah presenta los niveles más altos de inaccesibilidad: el 97.2% de las tierras agrícolas y el 98.4% de la superficie de invernaderos no son accesibles. Los daños físicos más extensos siguen concentrándose en las gobernaciones de Gaza del Norte.
El estudio destacó que apenas 448 hectáreas podían utilizarse sin necesidad de rehabilitación. Sin embargo, Las otras 3643 hectáreas accesibles estaban dañadas y requerirían rehabilitación antes de reanudar el cultivo.
Esas escasas 448 hectáreas son el equivalente a casi dos terceras partes del Centro Histórico de Puebla.
Antes de que Israel intensificara sus ataques, 27% del total de tierras en Gaza seguía siendo accesible para agricultura unas 4091 hectáreas.
Las tierras fértiles disminuyeron en un 25% tras el alto al fuego
En los últimos meses, la superficie agrícola a la que se puede acceder y no dañada ha disminuido un 25.5%, de 601 a 448 hectáreas. Deir al-Balah y Jan Yunis registraron las mayores reducciones.
La evaluación no se centra en nuevos daños físicos, sino en la reducción del acceso a las tierras. Esta situación está vinculada sobre todo a la expansión hacia el oeste de la denominada “Línea Amarilla”, que separa la zona del alto el fuego del área bajo control militar.
“La pérdida de acceso a las tierras agrícolas está reduciendo aún más el espacio disponible para que los agricultores produzcan alimentos, incluso cuando los activos agrícolas permanecen físicamente intactos”, afirmó el director de la Oficina de Emergencias y Resiliencia de la FAO, Rein Paulsen.
“Los agricultores de Gaza han demostrado una y otra vez que, cuando disponen de tierras e insumos, es posible producir. Pero, sin medidas urgentes para restablecer un acceso seguro y proporcionar a los agricultores el apoyo que necesitan, las oportunidades de recuperar la producción local de alimentos seguirán disminuyendo”, añadió.
Las restricciones afectan a agricultores y ganaderos
Las restricciones también están dificultando la recuperación de la actividad agrícola. Los agricultores afrontan una escasez crítica de semillas, fertilizantes, equipos de riego, combustible y otros materiales necesarios para producir alimentos. Los ganaderos, por su parte, tienen dificultades para conseguir piensos, suministros veterinarios y servicios de sanidad animal.
La FAO advierte además de que su capacidad para importar piensos y otros materiales necesarios para proteger y reponer los rebaños sigue siendo irregular. Los pocos insumos agrícolas disponibles en Gaza son a menudo de calidad cada vez menor y tienen precios que están fuera del alcance de los hogares dedicados a la agricultura.
Recuperar los medios de vida agrícolas
La FAO pide medidas urgentes para garantizar un acceso seguro a las tierras, facilitar la entrada de insumos agrícolas esenciales, incluidas las importaciones comerciales de artículos que no tienen un uso dual, y rehabilitar las tierras dañadas.
Según la agencia, estas medidas son fundamentales para recuperar la producción local de alimentos y los medios de vida agrícolas.
Con información de ONU Noticias.












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