El número de personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió la prefectura de Kumamoto aumentó a 18, informó este miércoles la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi.
La cifra incluye algunos casos cuya relación directa con el movimiento telúrico todavía se encuentra bajo investigación. La jefa del Gobierno japonés señaló que aún hay personas que esperan ser rescatadas y aseguró que los equipos de emergencia trabajan contra reloj, por lo que fueron desplegados todos los recursos disponibles, incluidos miles de integrantes de las Fuerzas de Autodefensa.
El terremoto ocurrió a las 16:27 horas locales del martes 28 de julio y tuvo su epicentro cerca de las localidades de Uto y Uki, a unos 20 kilómetros al sur de la ciudad de Kumamoto, con una profundidad aproximada de 10 kilómetros.
De acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el movimiento tuvo una magnitud de 7,1, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo ubicó en 6,8.
El sismo alcanzó la intensidad máxima de 7 en la escala japonesa shindo en Uki e Hikawa, y se percibió con fuerza en distintas zonas de la isla de Kyushu, entre ellas Miyazaki, Kagoshima, Nagasaki, Saga y Fukuoka.
Tras el movimiento se emitió una alerta de tsunami para los mares de Ariake y Yatsushiro; sin embargo, fue retirada horas después sin que se registraran olas destructivas.
Este terremoto es el primero en Japón en alcanzar la intensidad máxima de 7 desde el ocurrido en la península de Noto en enero de 2024 y el más fuerte en Kumamoto desde los sismos de 2016, que dejaron más de 200 personas fallecidas.
Especialistas analizan si el movimiento pudo estar relacionado con la falla Hinagu, una zona que no habría liberado por completo su energía durante los terremotos registrados en 2016.
El temblor provocó el colapso de viviendas, incendios y daños en carreteras y puentes. Además, decenas de miles de hogares reportaron cortes de electricidad y problemas en el suministro de agua. También fueron suspendidos algunos servicios del tren bala Shinkansen y se cerraron temporalmente tramos de autopistas como medida preventiva.
El histórico castillo de Kumamoto también presentó daños, al igual que ocurrió durante los terremotos de 2016.
Hasta este miércoles se han registrado más de 100 réplicas tras el terremoto principal. Entre estos movimientos destacó un nuevo sismo de magnitud 5.8 que volvió a sacudir la prefectura de Kumamoto durante la jornada del 29 de julio, mientras los equipos de emergencia continúan con las labores de búsqueda y rescate.
Ante la persistente actividad sísmica, las autoridades mantienen la vigilancia por la posibilidad de nuevos movimientos fuertes y deslizamientos de tierra durante los próximos días.
Continúan labores de rescate
Los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda en distintos puntos de la prefectura, principalmente en zonas donde se registraron derrumbes y daños estructurales.
Uno de los sitios con mayor atención es el Aeon Mall Kumamoto, en el municipio de Kashima, donde una explosión presuntamente provocada por una fuga de gas ocasionó el colapso parcial del segundo piso. En ese lugar fueron confirmadas al menos dos muertes y continúan las labores para localizar a posibles personas desaparecidas.
También se reportaron daños en la fábrica de Nippon Paper Industries, ubicada en Yatsushiro, donde el derrumbe de una chimenea dejó trabajadores atrapados y víctimas mortales.
Además, varias viviendas resultaron destruidas en comunidades como Hikawa y Uki. Los hospitales de la zona han atendido a decenas de personas por fracturas, golpes y quemaduras.
Cientos de habitantes permanecen en refugios temporales, mientras miles de hogares continúan sin electricidad ni agua potable.










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