Las porristas de los Vaqueros de Dallas, conocidas como las Vaqueritas, formaron y oficializaron su propio sindicato, llamado Dallas Cowboys Cheerleaders Association (DCCA), el cual fue reconocido oficialmente por la directiva del equipo de la NFL, el pasado 23 de octubre de este año, con el cuál buscan el aumento de salarios y mejores condiciones laborales para las animadoras.
Las vaqueritas son porristas quienes se han convertido en un fenómeno cultural a nivel mundial, pero también son una agrupación laboral, que han luchado por sindicalizarse por años para sus derechos laborales.
A pesar de su fama internacional y de formar parte de una de las franquicias más reconocidas de la NFL, las bailarinas han señalado durante años las dificultades relacionadas con sus salarios y las exigencias de su trabajo.
Antecedentes de una lucha por salarios justos
Desde su creación en 1972, las Vaqueritas de Dallas han enfrentado malas condiciones laborales. En sus primeros años, las bailarinas recibían apenas 15 dólares por partido, mientras debían cumplir con ensayos y exigencias relacionadas con su imagen.
Alrededor de 1980, algunas integrantes intentaron plantear sus inconformidades ante la directiva, pero sus demandas no generaron cambios importantes. En 1989, nuevas tensiones relacionadas con los uniformes y las actividades promocionales provocaron la renuncia de varias integrantes veteranas y de la directora del grupo.
En 2018 Erica Wilkins, una antigua porrista, realizó una demanda contra los Cowboys por salarios injustos, lo que logró aumentar de 200 a 400 dólares sus salarios. Sin embargo, los incrementos económicos no resolvieron todas las demandas relacionadas con seguros médicos, protección ante lesiones, compensaciones por el uso comercial de su imagen y remuneraciones por apariciones corporativas.
La nueva representación sindical buscará negociar de manera colectiva que estas condiciones se cumplan, “estableciendo mecanismos de protección laboral para las actuales integrantes y futuras generaciones de animadoras.”
Diferentes equipos, misma lucha por derechos laborales
Uno de los primeros grupos de animadoras en buscar la sindicalización fue el de las Buffalo Jills, del equipo Buffalo Bills. En 1995, “obtuvieron un fallo favorable de la Junta Nacional de Relaciones Laborales de Estados Unidos (NLRB), que les permitió avanzar hacia la formación de la National Football League Cheerleaders Association.” Posteriormente, las integrantes votaron a favor de afiliarse a esta organización.
Sin embargo, el grupo terminó disolviéndose tras una demanda presentada en 2014 por exintegrantes de las Buffalo Jills, quienes denunciaron haber trabajado cientos de horas sin remuneración y haber trabajado cientos de horas gratis, además de ser sometidas a manoseos y comentarios sexuales.
El documental que expuso la realidad de las porristas de Dallas
Gran parte de la razón por las que les hicieron caso, se debe al documental de Netflix que les hicieron el año pasado a las porristas de Dallas, llamado America’s Sweethearts: Dallas Cowboys Cheerleaders, haciendo que aumentara el interés del público por sus condiciones laborales, logrando que obtuvieran una fuerza mayor de atención.
Desde los años 70, las animadoras han sufrido discriminación por su físico, misoginia y desigualdad salarial, la serie documental demuestra lo poco que ha cambiado la situación.
Kat Puryear, una ex animadora que formó parte del equipo entre 2019 y 2023, declaró que “cobraba prácticamente lo mismo que una maestra suplente o una empleada a tiempo completo de Chick-fil-A.” La respuesta del equipo ante esto fue que “Las animadoras trabajan por la camaradería y la pasión por el baile, no por el dinero.”
“Es lamentable que, a pesar de lo mucho que pretenden o dicen que somos importantes y la cara visible de la organización, la forma en que nos tratan y nos pagan no se corresponda en absoluto con eso.” mencionó también una ex animadora de los Dallas Cowboys en la docuserie.
La lucha sindical significa un avance para las porristas en general, después de la existencia de otros grupos sindicales, que se perdieron o en las que hubieron divisiones, las vaqueritas se mantuvieron debido al poder que tienen y que son mucho más conocidas y mucho más fuertes en el mundo de las porristas.
Para las Dallas Cowboys Cheerleaders, el reconocimiento sindical representa un cambio significativo, dejarán de ser solo figuras de entretenimiento y tradición deportiva, para ahora “reclamar su lugar como trabajadoras profesionales dentro de una industria multimillonaria.”












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