La escritora y periodista estadounidense Gloria Steinem, figura emblemática del movimiento feminista, falleció este miércoles 2 de septiembre en su residencia de Nueva York a los 92 años, de acuerdo con la información difundida a través de su perfil oficial en Instagram.
El comunicado publicado en la red social señala que la autora, originaria de Toledo (Ohio), “murió en paz en su casa de Nueva York, rodeada de muchos de sus seres queridos”. Asimismo, el mensaje destaca que “sus casi cien años de vida fueron plenos y continuó trabajando por la igualdad hasta el final”.
La publicación añade: “El mayor don de Gloria era su capacidad para escuchar a los demás, para hacer que se sintieran comprendidos y escuchados. Sus palabras, acciones y ejemplo otorgaban a las personas la libertad de ser ellas mismas. Gloria vivió fiel a su espíritu independiente, siempre con curiosidad y un gran sentido del humor”.
Steinem nació el 25 de marzo de 1934 en Toledo, Ohio, hija de Ruth (nacida Nuneviller) y Leo Steinem. Durante su infancia, la familia residió y viajó en una casa rodante, desde la cual su padre ejercía como vendedor ambulante de antigüedades.
Tras completar sus estudios en el Smith College, a finales de la década de 1950, Steinem pasó dos años en la India como becaria de Chester Bowles. En ese periodo, colaboró brevemente con el Tribunal Supremo de ese país como asistente legal de Mehr Chand Mahajan, entonces presidente de dicha instancia judicial. A su regreso a Estados Unidos, asumió la dirección del Servicio de Investigación Independiente, organización que, según se reveló posteriormente, recibía financiamiento encubierto de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
En 1975, Steinem negó cualquier vinculación posterior con la agencia, aunque defendió su relación con ella al declarar: “En mi experiencia, [la CIA] era completamente diferente a su imagen; era liberal, no violenta y honorable”.
Trayectoria periodística
Su primer trabajo como colaboradora independiente fue en la revista Esquire, publicación orientada al público masculino, para la cual escribió sobre métodos anticonceptivos. En 1962, publicó un artículo acerca de la disyuntiva que enfrentaban las mujeres entre su carrera profesional y el matrimonio, texto que antecedió al libro La mística de la feminidad (1964), de Betty Friedan.
En 1963, Steinem se infiltró como conejita en el Club Playboy de Nueva York, experiencia que documentó para un artículo titulado “A Bunny’s Tale”, publicado en la revista Huntington Hartford’s Show.
En 1969, cubrió temas relacionados con el aborto para el New York Magazine, iniciando su reportaje en los sótanos de una iglesia en Greenwich, Nueva York.
En 1978, publicó en Cosmopolitan un ensayo satírico titulado “Si los hombres pudieran menstruar”, en el que planteaba un escenario hipotético en el que la menstruación sería una experiencia masculina.
Llegó a la conclusión de que la menstruación se convertiría en un símbolo de honor para los hombres comparando sus sufrimientos, en lugar de la fuente de la vergüenza en el que recae con ello sobre las mujeres.










Deja un comentario