Como un proyecto encabezado y ejecutado por mujeres originarias de Corea del Sur, surge el proyecto del Centro Nacional de Respuesta a los Delitos Sexuales Digitales. Desde sus oficinas en la capital del sur de la península, rastrean en internet contenidos pornográficos generados con inteligencia artificial que suplantan la identidad de otras mujeres.
Desde hace muchos años, los hombres de Corea han aplicado la tecnología para cometer delitos sexuales digitales, con el uso de cámaras ocultas, chantaje y difusión no consentida de imágenes íntimas y generadores de IA.
Ante este embate, las mujeres bajo lemas como “Solidaridad” y “Juntos con las víctimas”, identifican las amenazas y rastrean a los presuntos perpetradores.
De acuerdo al portal informativo AFP, La amenaza más reciente son los “deepfakes”, que, con una fotografía y herramientas de inteligencia artificial generativa, los hombres crean imágenes pornográficas falsas.
En el Centro Nacional de Respuesta a los Delitos Sexuales Digitales, ubicado en Seúl, 23 mujeres tienen la misión de combatir este fenómeno.
Su trabajo consiste en rastrear Internet en busca de contenidos ilícitos y exigir su retirada, advirtiendo de posibles acciones legales si no se eliminan.
Solo el año pasado lograron retirar 318 mil videos y fotografías, desde “deepfakes” hasta imágenes captadas con cámaras ocultas o contenido íntimo difundido sin consentimiento. Lo hicieron en nombre de 10 mil 600 víctimas, de las cuales el 76 por ciento eran mujeres y niñas.
“Corea del Sur ha reaccionado más rápido que otros países, no solo porque los delitos sexuales digitales se convirtieron allí en un problema generalizado antes que en otros lugares, sino también porque las mujeres se movilizaron para denunciarlos con rapidez y determinación”, explicó a la AFP Kim Mi-soon, directora de este centro creado por el Gobierno surcoreano.
Además de retirar contenidos de internet, este centro y sus 17 oficinas regionales ofrecen apoyo psicológico y asesoramiento jurídico a las víctimas.
Kim, una militar de 33 años que pidió ser identificada únicamente por su apellido por razones de privacidad, descubrió en 2024 que circulaban “deepfakes” pornográficos suyos en aplicaciones de mensajería cifrada.
“Puede que el centro no sea perfecto, pero marca una enorme diferencia para las víctimas que afrontan esta pesadilla solas”, afirmó, agradeciendo el apoyo que recibió.
Los delitos sexuales digitales ya representan el 40 por ciento de las infracciones sexuales registradas en el país. Y el problema sigue creciendo: según la empresa Security Hero, más de la mitad de las víctimas de “deepfakes” pornográficos en el mundo son surcoreanas.
“Desde el año pasado estamos viendo cada vez más casos de deepfakes que utilizan la imagen de mujeres y niñas. Además, las imágenes son mucho más sofisticadas que antes y las víctimas son cada vez más jóvenes”, explica Kim Yun-hee, especialista en retirada de contenidos.
“Este trabajo no es fácil”, confesó la joven de 31 años a la AFP. “Pero resulta realmente gratificante cuando las víctimas nos dicen que nuestro servicio, literalmente, les salvó la vida”.










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