Este domingo 2 de agosto, se llevó a cabo la edición número 32 de la Carrera de la Tortilla, una tradición deportiva y cultural que, desde 1994, ha hecho relucir el poder de las mujeres nahuas y las tradiciones de la comunidad de Santa María Coapan y que, este año, logró reunir a 700 participantes, a pesar de que el Ayuntamiento de Tehuacán, encabezado por Alejandro Barroso Chávez, se ha apropiado de la organización, ha permitido el registro de contendientes que no son de la comunidad ni se dedican a la elaboración de tortillas, y ha afectado los resultados en algunas categorías, según lo han denunciado mujeres como la activista y gestora cultural Inti Barrios y la competidora Ángeles Zamora Leal.
La Carrera de la Tortilla nació en 1994, cuando estudiantes y profesorado de la primaria bilingüe Cuauhtemóctzin propusieron realizar esta actividad para colectar recursos para la escuela y celebrar a la par la cultura y la economía de Santa María, que es sostenida en gran parte por las mujeres coapeñas (o coapitas) que se dedican a esta actividad.
En 2017, el gobierno municipal gestionó y obtuvo el reconocimiento de esta carrera como patrimonio de Tehuacán, cosa que ha brindado más promoción e inversión para la actividad, pero que simultáneamente ha sido el pretexto para ir desplazando más y más a la comunidad indígena, que originalmente era la que tomaba todas las decisiones, pero que ahora tiene que luchar para que no pierda el significado cultural de esta festividad, ya que distintas autoridades municipales han introducido elementos que no pertenecen a Coapan, como realización de la calenda, que es una procesión típica de Oaxaca; habiendo sido el caso más escandaloso el de 2018, cuando el entonces edil auxiliar, Miguel Ángel Flores Alvino, aceptó el patrocinio de la empresa Maseca y promovió el consumo de la llamada “tortilla limpia”, hecho contra el cual se manifestó la población, puesto esa empresa usa maíz transgénico que no tiene nada que ver con el maíz orgánico que se cosecha en Coapan y que las mujeres usan para hacer desde cero el nixtamal con el que preparan las tortillas que posteriormente llevan a vender a distintas partes de la región y el estado vecino de Oaxaca.
Inti Barrios señaló que las tortilleras de Coapan están inconformes por la forma en la que el edil y otros funcionarios las usan en el contexto de esta carrera como si fueran utilería, fotografiándose con ellas y llenándolas de elogios para las notas, pero el reto del año las hostigan, desalojan y discriminan cuando venden en las calles del centro de la ciudad.
Otra denuncia contra el actuar del municipio, se externó al finalizar el evento, cuando la señora Ángeles Zamora Leal, que es una competidora tradicional que lleva años corriendo y ganando diversos lugares, declaró en una entrevista que le hizo el medio Cinco Radio, que funcionarios la discriminaron y le retiraron su número, cuando ella en realidad había ganado el segundo lugar; una denuncia que es suscrita por vecinos que vieron la carrera y que en redes sociales comentan -coincidiendo con lo señalado previamente por Inti Barrios- que se está permitiendo participar a corredoras profesionales porque, en vez de los premios tradicionales que antes se daban y que eran cosas como comales, metates, tanques de gas y otros utensilios de cocina, ahora se dan premios en efectivo, cuya bolsa ascendió este años hasta los 72 mil pesos.










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