Tras haber triunfado en un complejo litigio para salvar a seis caballos sobrevivientes de un caso de maltrato extremo en una zona turística de Ajijic, Jalisco, el santuario equino Cuacolandia informó que fue oficialmente reconocido como su cuidador legal, por lo que ahora requiere de apoyo ciudadano mediante donativos para poder financiar su traslado a este nuevo hogar en el que tendrán una vida digna y tranquila.
Todo comenzó con una denuncia ciudadana por maltrato y abandono animal, interpuesta el pasado 29 de abril, contra Francisco Rojas, identificado popularmente como “Pancho el de los caballos” o “Don Pancho”, quien realizaba recorridos turísticos en una zona conocida como “El Paseo de los Caballos” dentro de la colonia La Floresta, en Ajijic, y mantenía en condiciones deplorables a seis caballos, mientras que ya había causado la muerte de otros dos corceles.
Mientras Cuacolandia luchaba por la custodia, una estudiante veló por los caballos
A raíz de este señalamiento, agentes investigadores del Ministerio Público de Chapala, junto con elementos de Ecología y Seguridad Pública de Jalisco, llevaron a cabo un operativo para determinar en qué condiciones se encontraban los animales.
Luego de los médicos veterinarios zootecnistas determinaron que todos los equinos sufrían de anemia, desnutrición, parasitosis, lesiones y fracturas que no fueron atendidas, entre otras condiciones que estaban perjudicando su calidad de vida, la Dirección de Ecología y Desarrollo Sustentable y la Comisaría de Seguridad procedieron a asegurar a los seis caballos en refugios temporales para su recuperación mientras esperaban la resolución legal del caso y la aprobación de su traslado al santuario de caballos Cuacolandia, ubicado en Tlaxcala.
Durante más de cuatro meses, Jassibe Parra, una estudiante de veterinaria, cuidó con amor y entrega de los caballos, mientras el santuario luchaba para obtener su tutoría y la autorización de traslado a sus instalaciones, pues el acusado de maltrato, en su calidad de propietario de los equinos, habría solicitado su devolución, mientras que desplegaba una campaña en redes, demandando que se le regresaran los caballos, argumentando que eran su fuente principal de ingresos.
En sus redes sociales personales, Jassibe compartió fotos y carpetas de Drive con evidencias de cómo fueron encontrados los animales en abril, con la intención de sensibilizar a la comunidad.
Poco se sabe de quién cuidó a estos ejemplares durante tanto tiempo, pero no podemos negar que fue una pieza clave en su rescate y rehabilitación, por lo que Cuacolandia en sus redes sociales reconoció públicamente su esfuerzo con un post de apreciación en donde usuarios se sumaron con palabras de aliento y gratitud hacia la joven.
Aún queda camino por recorrer para estos caballos
En días pasados, el santuario fue oficialmente reconocido cómo cuidador legal de los seis caballos sobrevivientes, tras un proceso llevado a la distancia en el que la organización invirtió más de $120,000 pesos mexicanos para medicina, alimentos y apoyo legal.
Ahora, Cuacolandia está solicitando donativos, mediante la campaña “Rescate Ajijic”, para seguirle brindando la atención veterinaria que necesitan estos caballos sobrevivientes y llevarlos a su nuevo hogar en San José Atotonilco, Tlaxcala, sede actual de este santuario fundado por la difunta Elena Larrea.










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