Nuestra manera de habitar el mundo: TEC de Monterrey celebró 80 años de arquitectura

Nuestra manera de habitar el mundo: TEC de Monterrey celebró 80 años de arquitectura

En el marco de la Cátedra Luis Barragán, que viene a constituir un espacio de reflexión arquitectónica del Tec de Monterrey, que este año celebra ocho décadas de la carrera, el internacionalmente reconocido arquitecto Sebastián Irarrázaval dictó la conferencia magistral ‘La gravedad de las cosas’. Ante las nuevas generaciones de profesionales, el profesionista chileno invito a las nuevas generaciones de arquitectos a repensar como habitamos el mundo.

La sensibilidad de cuidar al planeta cobra cada vez más fuerza”, señaló el arquitecto chileno Sebastián Irarrázaval durante la Cátedra Luis Barragán, celebrada ante académicos en el Foro LARVA. El encuentro formó parte de las celebraciones por las ocho décadas de la carrera de Arquitectura del Tec de Monterrey, campus Guadalajara.

En su ponencia titulada “La gravedad de las cosas” el catedrático, quien reconoció su admiración profunda por el ingeniero y arquitecto Luis Barragán y sus edificaciones con excedentes que les hacen más confortables en su contemplación y habitabilidad, expresó que la arquitectura debe poner justo al centro la cualidad de la cortesía, pensando así en la necesidad humana.

Resaltó la sensibilidad de cuidar el planeta, que hoy cobra más fuerza, e invito a las nuevas generaciones de profesionales en la arquitectura a no violentar la naturaleza, sino que las construcciones sean una continuidad de la misma y que vengan a intensificar una experiencia poética de la vida, conformando las construcciones integradas al medio ambiente contextos de encuentros.

Durante su ponencia, Sebastián Irarrázaval, refirió en base a la obra de Luis Barragán: “un arquitecto que entendió algo que la modernidad tiende a olvidar, que las cosas del mundo no son menos instrumentos, sino que tienen la capacidad de reunir un mundo. La arquitectura en ese sentido no construye solamente edificios, construye formas de estar en el mundo, no solo refugios de la intemperie, sino que burbujas donde nuestra experiencia es intensificada”.

El catedrático, graduado de la Pontificia Universidad Católica de Chile, abordo, como una anécdota, el reto y aprendizaje que le supuso el diseño y construcción de su propia casa de descanso, en la playa de Pichilemu, cercana a la ciudad de Santiago, en su natal chile en la que implemento, como un elemento más, el paisaje.

La cátedra contó con la presencia de Emmanuel González, Decano de la Escuela de Arquitectura, Arte y Diseño; Alessandra Sireddu, Directora Nacional del Programa de Arquitectura, y Alfredo Hidalgo, Decano Asociado de Investigación, Posgrados y Educación Continua.

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