A menos de una semana del inicio del ciclo escolar 2026-2027, la Academia Militarizada “Ignacio Zaragoza” mantiene abierta la atención a padres de familia y promueve el ingreso y reingreso de estudiantes, pese a que la Secretaría de Educación Pública (SEP) de Puebla ordenó una suspensión temporal y estableció el 31 de agosto como plazo para solventar las observaciones detectadas durante las inspecciones.
La situación coloca a las familias ante una decisión que implica no sólo el futuro académico de sus hijos, sino también un desembolso considerable, pues el propio personal del plantel reporta una inscripción de 13 mil 860 pesos y 12 colegiaturas de 7 mil 460 pesos mensuales, además de otros pagos relacionados con actividades, seguro, plataforma educativa y uniformes.
El problema central es la falta de certeza sobre las condiciones en que podría prestarse el servicio educativo. Mientras la academia sostiene que no existe impedimento para comenzar el nuevo ciclo, la autoridad educativa estatal ha advertido que, mientras permanezca la suspensión, no puede realizar normalmente el proceso de inscripción de nuevos alumnos y ha exhortado a los padres a considerar otras alternativas educativas.
Familias podrían comprometer recursos sin certeza sobre el servicio
El costo económico representa uno de los principales puntos de preocupación para las familias que buscan una opción educativa para sus hijos.
De acuerdo con la información proporcionada por personal de la institución, el ingreso contempla 13 mil 860 pesos de inscripción, mientras que las colegiaturas ascienden a 7 mil 460 pesos mensuales durante 12 meses. A ello se suman 8 mil pesos por cuatro excursiones escolares, mil 898 pesos por seguro y 3 mil 900 pesos correspondientes a la plataforma educativa.
También se exige la adquisición de cuatro uniformes, los cuales, según la información proporcionada por la academia, deben comprarse dentro de la propia institución y estar disponibles antes del comienzo del ciclo escolar.
Con estos conceptos, sin considerar el costo de los uniformes, una familia podría desembolsar más de 101 mil pesos durante el primer año entre inscripción, colegiaturas y los cobros adicionales señalados.
El monto adquiere relevancia ante el escenario administrativo que enfrenta el plantel: los padres de familia no sólo deben valorar la oferta académica, sino también verificar qué estudios están autorizados, bajo qué modalidad se impartirán y cuál es la situación administrativa de la institución antes de entregar dinero.
SEP federal eliminó el modelo militarizado del sistema educativo
La controversia no se limita al caso particular de la academia poblana. La SEP federal informó que para el ciclo escolar 2026-2027 no habrá escuelas denominadas “militarizadas”, debido a que esa figura no está contemplada como modelo educativo en la legislación.
El titular de la dependencia, Mario Delgado Carrillo, explicó que las 26 instituciones identificadas en el país deben modificar su currículo, organización y enfoque para transitar hacia modelos de carácter cívico y humanista. La medida busca que la prestación del servicio educativo se encuentre dentro del marco jurídico y que no se utilicen denominaciones o esquemas militares ajenos a los fines del Sistema Educativo Nacional.
La SEP federal también estableció que las instituciones que no acepten la transformación deberán ser clausuradas, mientras que las autoridades educativas estatales tienen la responsabilidad de revisar las autorizaciones y condiciones bajo las cuales operan los planteles particulares.
Academia tiene hasta el 31 de agosto para regularizarse
En Puebla, el secretario de Educación Pública, Manuel Viveros Narciso, ha señalado que la suspensión aplicada a la Academia Militarizada “Ignacio Zaragoza” es temporal y que sus representantes tienen hasta el 31 de agosto para solventar las observaciones realizadas durante las inspecciones.
La dependencia estatal ha mantenido abierta la posibilidad de que el plantel regularice su situación si cumple con los requisitos y modifica los aspectos de su funcionamiento que no se ajusten a la normativa educativa. Sin embargo, mientras la suspensión esté vigente, la academia no puede realizar el proceso de inscripción de nuevos estudiantes como si se tratara de un servicio educativo regular.
La SEP estatal incluso ha recomendado a los padres acercarse a la dependencia para conocer otras alternativas en caso de que la situación de la institución no se resuelva antes del comienzo del ciclo escolar.
La contradicción que enfrentan los padres
El contraste resulta evidente: por un lado, existe una suspensión administrativa y un plazo oficial para regularizar el funcionamiento; por otro, la academia continúa difundiendo el inicio del ciclo escolar y atendiendo a familias interesadas en ingresar o reinscribirse.
En días recientes, el plantel colocó una lona con el mensaje de bienvenida al ciclo escolar 2026-2027 y mantiene personal para proporcionar información a los padres que acuden a sus instalaciones.
Para las familias, el punto no es únicamente si la institución abrirá sus puertas, sino si la educación contratada contará con plena certeza jurídica y si los pagos realizados estarán respaldados por un servicio autorizado bajo las condiciones que marca la autoridad educativa.
En ese contexto, la recomendación es que antes de realizar cualquier pago los padres soliciten directamente a la SEP de Puebla información sobre la autorización correspondiente, la situación administrativa del plantel y la validez de los estudios que recibirán sus hijos.
La prioridad, ante un conflicto entre una institución educativa particular y la autoridad, debe ser evitar que las familias queden atrapadas entre cobros elevados, incertidumbre administrativa y una eventual interrupción de la trayectoria escolar de sus hijos.











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