La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la regulación de la Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al asegurar que se detectaron esquemas fraudulentos relacionados con el acceso a pensiones elevadas. Durante la conferencia matutina de este 22 de octubre, también se refirió al conflicto laboral del instituto y respaldó que sean los propios trabajadores quienes decidan sobre la continuidad de su dirigencia sindical.
Al explicar los motivos de los cambios al esquema pensionario, la mandataria declaró: “¿Qué es lo que encontramos? Un fraude relacionado con las pensiones, con el acceso a las pensiones, particularmente a las pensiones altas”.
Sheinbaum sostuvo que las irregularidades representaban un impacto considerable para las finanzas públicas y afirmó que estaban involucradas cantidades de “cientos de miles de millones” de pesos. Sin embargo, durante su intervención no presentó un desglose que permitiera conocer el cálculo de esa cifra ni el periodo al que corresponde.
La Modalidad 40, conocida formalmente como Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, permite a las personas que cumplen los requisitos del IMSS continuar cotizando por cuenta propia después de dejar de estar inscritas en el régimen obligatorio. Esta alternativa es utilizada, entre otros motivos, por trabajadores que buscan incrementar el monto de su futura pensión, particularmente quienes pertenecen al régimen de la Ley del Seguro Social de 1973.
Los cambios aprobados por el Consejo Técnico del IMSS se publicaron en el Diario Oficial de la Federación el 21 de octubre y entraron en vigor este jueves. Las nuevas disposiciones limitan el salario base de cotización para las nuevas incorporaciones, eliminan la posibilidad de realizar altas con efectos retroactivos y establecen que los trámites de inscripción se efectúen por medios digitales.
Las personas que ya se encontraban inscritas conservarán las condiciones vigentes hasta concluir el periodo contratado. Además, el instituto deberá realizar un análisis financiero de esta modalidad durante los próximos seis meses, con el propósito de evaluar su funcionamiento y determinar posibles ajustes.
La regulación no elimina la Modalidad 40, pero modifica las condiciones para quienes pretendan incorporarse nuevamente o iniciar su participación bajo las nuevas reglas. Por ello, los resultados del análisis financiero serán relevantes para definir los siguientes pasos en la aplicación del esquema.
En la misma conferencia, Sheinbaum abordó las diferencias entre trabajadores del IMSS, la representación sindical y la dirección del instituto, después del rechazo a una propuesta salarial inicial que provocó movilizaciones y exigencias de mejores condiciones laborales.
La presidenta explicó que el ofrecimiento original había sido aprobado por la dirigencia sindical, pero que posteriormente una consulta entre los trabajadores arrojó un resultado contrario. Según su relato, ese rechazo llevó a la dirección del IMSS a abrir nuevas negociaciones.
“¿Qué es lo que hace la Dirección del IMSS? Decirle al Sindicato: ‘a ver, vamos a sentarnos a hacer una nueva propuesta’”, expresó al describir el proceso.
La mandataria también señaló que pidió al director general del instituto, Zoé Robledo, elaborar una nueva propuesta salarial que considerara los recursos disponibles y atendiera las demandas planteadas por el personal.
En ese sentido, sostuvo que el incremento debía acompañarse de medidas para resolver problemas operativos del instituto. La discusión no se limitaba al salario, pues entre las inconformidades de los trabajadores también se encontraban deficiencias en los servicios, falta de insumos y necesidades en las unidades médicas.
Sobre la participación sindical, Sheinbaum defendió el derecho de los trabajadores a decidir quién los representa y rechazó que la Presidencia o la dirección del IMSS impongan un cambio en la dirigencia.
“Si luchamos tantos años, ¿Cómo es que ahora vas a hacer el dedazo? Igual es en el SNTSS. No le corresponde al director del IMSS ni a la Presidenta, sino a los trabajadores decidir cómo cambiar a la dirigencia o si están de acuerdo con ella”, declaró.
Con esta postura, la presidenta sostuvo que la decisión sobre la permanencia del secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, Rafael Olivos, corresponde a los propios agremiados, quienes cuentan con mecanismos de participación para resolver asuntos relacionados con su representación.
Al referirse a las movilizaciones, Sheinbaum afirmó que hubo “oportunismo político” alrededor de las protestas. No obstante, los trabajadores que se manifestaron han planteado demandas concretas, entre ellas un aumento directo de 10 por ciento al salario, mejores condiciones laborales y cambios en la dirigencia sindical.
El conflicto se desarrolló mientras el IMSS y el sindicato avanzaban en la revisión salarial. De acuerdo con la información difundida sobre el acuerdo, ambas partes alcanzaron una propuesta de incremento de 8 por ciento, después de las inconformidades con el ofrecimiento inicial.
Así, la conferencia presidencial abordó dos asuntos distintos relacionados con el Seguro Social: las nuevas restricciones para incorporarse a la Modalidad 40 y las diferencias laborales entre el instituto y parte de sus trabajadores.
Mientras el análisis financiero del esquema pensionario deberá desarrollarse durante los próximos seis meses, la discusión sobre la representación sindical permanece en el ámbito de decisión de los trabajadores, conforme a la postura expresada por la presidenta.














Deja un comentario