La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) informó la muerte de 21 animales luego del aseguramiento de aproximadamente 936 perros y gatos que se encontraban en el inmueble conocido como Refugio Franciscano, ubicado sobre la carretera México–Toluca, en la alcaldía Cuajimalpa. Además, 57 animales permanecen hospitalizados bajo atención veterinaria especializada.
El aseguramiento del predio se realizó como parte de una investigación iniciada en diciembre de 2025, derivada de denuncias ciudadanas que señalaban presuntas irregularidades en la atención y resguardo de los animales. De acuerdo con la Fiscalía capitalina, se efectuaron inspecciones ministeriales, dictámenes periciales y valoraciones en medicina veterinaria forense para documentar posibles omisiones y actos que podrían constituir maltrato o crueldad animal.
Durante las revisiones, la FGJCDMX contabilizó un total de 936 animales, de los cuales 759 eran perros y 39 gatos. Según el informe oficial, al menos 798 presentaban afectaciones compatibles con falta de atención veterinaria adecuada. Asimismo, las autoridades confirmaron que 20 animales ya habían sido hospitalizados antes del operativo debido a su estado de salud.
Los dictámenes técnicos señalaron que en el inmueble se documentaron condiciones de hacinamiento, espacios reducidos y carencia de áreas de aislamiento para animales enfermos. También se identificaron casos de desnutrición, obesidad, enfermedades dermatológicas, lesiones crónicas, problemas ortopédicos y neurológicos en perros, así como padecimientos respiratorios en gatos.
Respecto a los 21 animales fallecidos, la Fiscalía precisó que las muertes ocurrieron después de que recibieron atención médica especializada, debido al deterioro previo en su estado de salud. Las autoridades señalaron que los decesos no ocurrieron dentro del inmueble asegurado, sino durante el proceso de atención posterior al rescate.
La Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México informó que el resguardo de los animales quedará a cargo del gobierno capitalino de manera temporal, mientras se define su situación legal. Los ejemplares fueron trasladados de forma progresiva a instalaciones bajo la coordinación de la Secretaría del Medio Ambiente, hospitales veterinarios públicos, clínicas privadas y centros especializados.
Por su parte, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México indicó que la investigación continúa abierta para determinar posibles responsabilidades penales o administrativas relacionadas con los hechos detectados en el Refugio Franciscano. De manera paralela, las autoridades aclararon que el conflicto legal por la propiedad del predio se resolverá en instancias judiciales distintas a la investigación por bienestar animal.
Finalmente, el gobierno capitalino señaló que, una vez que los animales se encuentren en condiciones de salud estables, se evaluará su incorporación a programas de adopción conforme a los protocolos establecidos por las autoridades de protección animal








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