Tacos, panes, esquites, tamales, ropa, dulces, juguetes y más cosas que la gente hace, son promocionadas por sus mismos creadores y le dicen no a los intermediarios de las redes sociales.
En los últimos meses, muchos negocios y personas con proyectos propios han mostrado su rechazo a influencers que buscan consumir gratis solo por una publicación en redes sociales. Así, las letreros prohibiendo el acceso a restaurantes a tiktokers rondaron por las redes desde hace tiempo.
Además hubo respuestas creativas, evidenciando que una persona que vende su imagen por likes n les necesaria para difundir el trabajo de la gente. La tendencia circuló primero con un vídeo de la panadería Tagers Paseo Angelópolis del estado de Puebla, mostrando su rosca de reyes de temporada, el video promocional tenía el mensaje “Influencer nos quería cobrar 20 mil pesos por grabarse probando nuestras roscas”.
A la tendencia se sumó el negocio La Flauta de la ciudad de México, quienes recientemente subieron a su perfil de Instagram un vídeo con la descripción “A ver qué pasa…”, y la frase “un influencer nos quería cobrar $1500 por promocionar nuestras flautas. No gracias, mejor lo publicamos nosotros (a ver qué pasa)”.
Así, promocionan su local ubicado en la Avenida de los Maestros, esquina con Calle Carpio, a un costado de la ESCA, unidad Casco de Santo Tomás, Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México.

Pero no fueron los únicos, más personas subieron sus videos. Mientras se escucha de fondo la canción The Winner Takers It All del grupo ABBA y del musical “Mamma Mía!”, las personas promocionan sus platillos, joyas, juguetes y vestidos, mostrando una alternativa a los influencers.
A la par, algunas personas denunciaron con nombres no solo cobros, también intentos de extorsión si no pagaban por una mención.

Finalmente, es para destacar que los videos fueron creados sin inteligencia artificial y con las herramientas que las personas tienen a la mano.








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