A pesar de la derrota electoral, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió a la gobernadora electa de Texas, Gina Hinojosa, que mantendrá la estrategia federal de seguridad en la frontera con México, incluso si la próxima administración estatal decide modificar las medidas migratorias impulsadas por el republicano Greg Abbott.
Durante una declaración en la Casa Blanca, este jueves 5 de noviembre, el mandatario sostuvo que espera que el nuevo gobierno texano continúe con las políticas fronterizas de su antecesor. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de intervenir desde el ámbito federal si Hinojosa toma una dirección distinta.
“Estoy seguro de que continuarán con mis políticas. Y si no continúan con mis políticas, yo lo haré», declaró Trump al referirse a las acciones de vigilancia y control migratorio en la frontera sur de Texas”.
La advertencia ocurre después de que Hinojosa derrotara al republicano Greg Abbott en las elecciones del pasado 3 de noviembre, resultado que puso fin a la continuidad del Partido Republicano en la gubernatura y abrió una nueva etapa política en uno de los estados fronterizos más importantes de Estados Unidos.
Disputa por la estrategia fronteriza
Aunque el control migratorio y la política exterior son facultades del gobierno federal, Texas también dispone de recursos y cuerpos de seguridad estatales que Abbott utilizó para reforzar las acciones de contención migratoria mediante la Operación Lone Star.
Durante su campaña, Hinojosa cuestionó el costo y los resultados de esa estrategia, por lo que su llegada al gobierno estatal podría modificar la participación de Texas en los operativos fronterizos. Hasta ahora, la gobernadora electa no ha presentado un plan detallado sobre el futuro de los recursos destinados a esa operación.
Hinojosa hizo historia al convertirse en la primera mujer latina en ganar la gubernatura de Texas y en la primera demócrata en obtener el cargo desde Ann Richards, quien dejó el puesto en 1995.
Trump responsabiliza a Abbott por la derrota
La derrota republicana también provocó un distanciamiento entre Trump y el gobernador saliente. Después de conocerse los resultados electorales, el presidente responsabilizó a Abbott por el revés de su partido y lo calificó como «RINO», expresión utilizada para señalar a un republicano al que considera alejado de los principios de esa fuerza política.
El cambio de gobierno en Texas coloca bajo revisión la estrategia estatal de vigilancia fronteriza y anticipa diferencias con Washington sobre el uso de recursos públicos, la participación de las fuerzas de seguridad y las acciones dirigidas a la población migrante.










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