El demócrata Chris Pappas ganó este martes la elección al Senado de Estados Unidos por New Hampshire y se convirtió en el primer hombre abiertamente homosexual elegido para ocupar un escaño en la Cámara Alta, al imponerse al republicano John E. Sununu en una de las contiendas más disputadas de las elecciones de medio mandato.
Pappas, de 46 años y actual integrante de la Cámara de Representantes, conservará para los demócratas el escaño que dejará Jeanne Shaheen después de tres periodos en el Senado. Sununu reconoció su derrota poco después del cierre de las casillas.
La victoria tiene una doble dimensión para los demócratas: rompe una barrera de representación política para la comunidad LGBTIQ+ estadounidense y evita que los republicanos arrebaten un escaño considerado fundamental en la disputa por el control del Senado durante los últimos dos años del segundo gobierno de Donald Trump.
Pappas había planteado la elección como una confrontación entre los intereses de New Hampshire y la agenda de Trump, aunque durante la campaña evitó convertir su orientación sexual en el elemento central de su candidatura.
Primer hombre abiertamente gay en el Senado
La elección de Pappas representa un hecho inédito en más de dos siglos de historia del Senado estadounidense.
No será, sin embargo, la primera persona abiertamente homosexual en ocupar un asiento en esa cámara.
Ese precedente corresponde a la demócrata Tammy Baldwin, de Wisconsin, quien en 2012 se convirtió en la primera persona abiertamente homosexual elegida al Senado y actualmente continúa en el cargo.
Pappas rompe una barrera distinta: será el primer hombre abiertamente gay elegido senador.
Ya había hecho historia en su estado en 2018, cuando ganó un escaño en la Cámara de Representantes y se convirtió en el primer integrante abiertamente LGBTIQ+ de New Hampshire en llegar al Congreso.
El legislador ha señalado que está orgulloso de su identidad, aunque ha insistido en que los electores deben juzgarlo por su trabajo y no exclusivamente por su orientación sexual.
Durante la recta final de la campaña sostuvo que su eventual llegada al Senado podía tener significado para jóvenes homosexuales que hasta ahora no habían visto a un hombre abiertamente gay ocupar un lugar en esa cámara.
Una elección marcada por Trump
Pappas derrotó al exsenador republicano John E. Sununu, integrante de una de las familias políticas más conocidas de New Hampshire.
Sununu ya había ocupado precisamente ese escaño entre 2003 y 2009, cuando perdió la reelección frente a Jeanne Shaheen.
La contienda adquirió importancia nacional porque los republicanos consideraban New Hampshire una de sus oportunidades para conquistar un asiento demócrata y consolidar su posición en el Senado.
Pappas convirtió a Trump en uno de los principales ejes de su campaña.
El demócrata presentó a Sununu como un político que, pese a intentar proyectarse como moderado e independiente, terminaría respaldando en Washington la agenda presidencial.
Entre los asuntos que Pappas cuestionó durante la campaña estuvieron los recortes a Medicaid, el costo de vida y algunas decisiones de política exterior de la administración Trump.
Sununu, por su parte, buscó distanciarse del presidente en diferentes asuntos pese a contar con su respaldo electoral.
Pappas tampoco pertenece al ala más izquierdista del Partido Demócrata. Durante sus cuatro periodos en la Cámara de Representantes ha mantenido posiciones moderadas y en determinadas votaciones se ha separado de su propio partido.
Los derechos LGBTIQ+ entraron también a las urnas
La victoria ocurre en unas elecciones en las que los derechos de las personas LGBTIQ+ formaron parte de la disputa política en diferentes estados.
Una veintena de candidatos abiertamente pertenecientes a esa comunidad buscaron cargos en el Congreso durante estas elecciones de medio mandato.
Además, los electores de varios estados votaron iniciativas relacionadas con los derechos de personas homosexuales y trans, desde restricciones a tratamientos de afirmación de género y participación deportiva de menores trans hasta una propuesta en Virginia relacionada con la protección constitucional del matrimonio entre personas del mismo sexo.
Organizaciones defensoras de los derechos LGBTIQ+ habían señalado la elección de New Hampshire como una de las más importantes del país no únicamente por la posibilidad de alcanzar una representación inédita en el Senado, sino por el peso que tendrá esa cámara en legislación federal, nombramientos del Ejecutivo y confirmación de jueces.
Pappas ha respaldado durante su trayectoria legislativa la Ley de Igualdad —Equality Act—, que busca ampliar las protecciones federales contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género, así como iniciativas contra la denominada defensa de “pánico gay o trans”.
Su historial tampoco ha estado exento de cuestionamientos desde organizaciones y sectores LGBTIQ+. En 2024 respaldó la legislación anual de defensa pese a que contenía una disposición que restringía la cobertura de determinados tratamientos de afirmación de género para hijos menores de integrantes de las Fuerzas Armadas. Pappas sostuvo que se oponía a esa disposición, pero justificó su voto por el contenido general del paquete.
De un restaurante familiar al Senado
Pappas nació en Manchester, New Hampshire, y creció trabajando en el restaurante de su familia, un establecimiento abierto desde 1917.
Antes de llegar a Washington pasó por la legislatura estatal, fue tesorero del condado y miembro del Consejo Ejecutivo de New Hampshire.
En 2018 ganó por primera vez un asiento en la Cámara de Representantes y desde 2019 representa al primer distrito congresional del estado.
Ahora dará el salto al Senado.
La elección mantiene en manos demócratas el asiento de Jeanne Shaheen y coloca por primera vez a un hombre abiertamente gay entre los 100 integrantes de una de las dos cámaras que conforman el Congreso estadounidense.
Pappas asumirá el cargo en enero.










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