Muere en prisión “El Monstruo de Atizapán”, feminicida serial

Muere en prisión “El Monstruo de Atizapán”, feminicida serial

Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido como “El Monstruo de Atizapán”, murió este jueves 29 de octubre a los 77 años en el penal de Tenango del Valle, en el Estado de México, donde cumplía varias condenas por feminicidio y delitos relacionados con la desaparición de personas. La noticia fue reportada por medios nacionales con información atribuida a fuentes oficiales.

De acuerdo con los primeros reportes, Mendoza fue encontrado sin vida en su celda. El sujeto había presentado complicaciones respiratorias derivadas de una neumonía y meses antes había sido trasladado a un hospital para recibir atención médica.

El caso se conoció en mayo de 2021, luego de la desaparición de Reyna González Amador, quien fue vista por última vez en el municipio de Atizapán de Zaragoza. Las investigaciones llevaron a las autoridades hasta la vivienda de Mendoza, en la colonia Lomas de San Miguel, donde durante un cateo localizaron restos óseos, identificaciones, prendas y objetos personales de mujeres.

Los peritajes permitieron recuperar más de 4 mil 300 fragmentos óseos en el inmueble, relacionados con al menos 19 víctimas. El hallazgo abrió nuevas líneas de investigación y dio paso a trabajos forenses para identificar los restos y esclarecer posibles casos de desaparición.

En marzo de 2022, Mendoza recibió una sentencia de prisión vitalicia por el feminicidio de Reyna González. Posteriormente, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México obtuvo otras condenas en su contra por feminicidio y delitos vinculados con la desaparición de personas.

Para febrero de 2024, las autoridades habían informado que acumulaba ocho sentencias: una de prisión vitalicia, otra de 92 años y seis más de 55 años de cárcel. Las resoluciones correspondieron a distintos procesos judiciales relacionados con los delitos acreditados ante los tribunales.

La detención de Mendoza permitió ampliar las investigaciones sobre las mujeres cuyos restos fueron encontrados en su domicilio. Desde entonces, las autoridades han realizado análisis periciales para establecer sus identidades y aportar información a las familias que buscan conocer el paradero de sus seres queridos.

Su muerte en prisión ocurre cinco años después de que el caso salió a la luz. Los antecedentes judiciales y las investigaciones forenses marcaron uno de los expedientes de feminicidio más conocidos del Estado de México, por el número de restos localizados y las sentencias dictadas en su contra.

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