Los gobiernos federal y de Jalisco destinarán 25 mil millones de pesos a obras para mejorar el suministro y la calidad del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), donde los cortes en el servicio y la contaminación de fuentes de abastecimiento han afectado a numerosas colonias. El plan incluye la construcción de dos acueductos, la rehabilitación de una planta potabilizadora y acciones de saneamiento, con trabajos programados hasta finales de 2028.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el gobernador Pablo Lemus Navarro presentaron el proyecto este miércoles 28 de octubre, durante la conferencia matutina en Palacio Nacional. Según lo anunciado, el Gobierno Federal aportará 14 mil 500 millones de pesos, mientras que la administración estatal contribuirá con alrededor de 10 mil 200 millones.
Durante su intervención, Lemus sostuvo que el financiamiento provendrá de ajustes presupuestales y aseguró que las obras no requerirán contratar deuda pública, privatizar el servicio ni aumentar las tarifas del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA). Asimismo, planteó la creación de una comisión de seguimiento para revisar los avances y transparentar la ejecución de los proyectos.
Entre las obras a cargo de la Federación destaca el acueducto Chapala-Guadalajara, que tendrá una extensión de 42 kilómetros y una inversión estimada de 9 mil 300 millones de pesos. La infraestructura conducirá agua desde la zona de bombeo de Santa Cruz hasta el tanque del Cerro del Cuatro, en Miravalle, mediante un sistema cerrado que busca reducir el riesgo de contaminación durante el traslado.
El segundo proyecto federal corresponde al acueducto Calderón-San Gaspar, de 31 kilómetros, cuya construcción y equipamiento requerirán alrededor de 5 mil 200 millones de pesos. La obra incluye la ampliación de la planta potabilizadora de San Gaspar y permitirá completar la infraestructura necesaria para aprovechar el agua vinculada con la presa El Zapotillo.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), ambos acueductos permitirán incrementar el suministro en aproximadamente mil 200 litros por segundo. El inicio de los trabajos está previsto para los primeros meses de 2027, mientras que la conclusión del conjunto de obras se proyecta para finales de 2028.
En paralelo, el gobierno de Jalisco invertirá 7 mil 500 millones de pesos en la rehabilitación de la Planta Potabilizadora número 1, ubicada en Miravalle. Esta instalación, con cerca de siete décadas de operación, abastece aproximadamente al 42 por ciento de la población de la zona metropolitana y requiere una intervención para mejorar su funcionamiento.
La renovación se llevará a cabo en tres etapas durante un periodo aproximado de dos años. Para la primera fase, las autoridades prevén seis meses de trabajos y una capacidad de potabilización de 3 mil litros por segundo, con la intención de mejorar el suministro en las colonias afectadas por los tandeos.
Otro componente del programa será el saneamiento del canal y la presa de Las Pintas, además de la construcción de colectores para evitar que las descargas irregulares lleguen a las fuentes de abastecimiento. Durante la presentación del plan, las autoridades reportaron alrededor de 150 descargas ilegales detectadas y señalaron que se han realizado clausuras y aplicado sanciones.
A estas acciones se suma la recuperación de la Planta Potabilizadora número 4, localizada en Toluquilla. Lemus informó que el gobierno estatal tomó el control de las instalaciones la noche del martes 27 de octubre, después de señalar que la empresa encargada de su operación, bajo un esquema concesionado desde 2012, no cumplía con los volúmenes de suministro comprometidos.
Durante la conferencia, Sheinbaum también se refirió a las obras que quedaron pendientes durante la administración del exgobernador Enrique Alfaro Ramírez. La mandataria señaló que, aunque la presa El Zapotillo se construyó durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, faltaba completar la infraestructura necesaria para conducir el agua hacia la zona metropolitana de Guadalajara. Con ello, puso sobre la mesa el rezago de las obras hidráulicas y la responsabilidad de las administraciones anteriores en su conclusión.
Con este paquete de obras, las autoridades buscan atender los problemas de distribución y potabilización que han complicado el acceso al agua en distintos puntos de la metrópoli. Los resultados dependerán de la ejecución de los proyectos, el cumplimiento de los plazos y la capacidad de las nuevas instalaciones para mejorar tanto la cantidad como la calidad del recurso que llega a los hogares.












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