El gobernador Alejandro Armenta Mier destacó al asambleísmo y la participación directa de las comunidades como una de las directrices para decidir y ejecutar obra pública en Puebla, al presentar un balance de los primeros 600 días de su administración.
Ante unas cinco mil personas reunidas en el Centro Expositor, el mandatario defendió el Programa de Obra Comunitaria como un modelo mediante el cual habitantes de pueblos, colonias y juntas auxiliares participan en la definición de proyectos y en la administración de los recursos destinados a ejecutarlos.
“600 no son días, no son una cifra, no son páginas de un calendario. 600 es el ritmo al que va Puebla, es la velocidad de una transformación”, expresó durante el acto.
Armenta sostuvo que el propósito de su administración no es privilegiar el costo o tamaño de las obras, sino generar infraestructura a partir de las necesidades planteadas por las propias comunidades.
“No nos interesa construir la obra más cara, nos interesa construir la transformación más profunda. No es acumular cifras, es construir capacidades. No es solamente resolver el presente, es preparar el futuro, es gobernar para la siguiente generación”, afirmó.
El gobierno estatal presentó este esquema como parte de su denominada política de “riqueza comunitaria”, con la cual pretende que las comunidades intervengan directamente en proyectos destinados a atender necesidades locales.
(Cab) Comunidades participan en administración de recursos
Durante el informe, Delfina Moreno Muñoz, tesorera del Programa de Obra Comunitaria, afirmó que uno de los objetivos del esquema es que la población participe tanto en las decisiones como en el ejercicio de los recursos.
“Visibilizar a las mujeres y que el dinero sea administrado por el pueblo es el objetivo del asambleísmo”, señaló.
El modelo impulsado por la administración estatal contempla la celebración de asambleas comunitarias para determinar las obras que serán realizadas y la integración de comités ciudadanos encargados de participar en su ejecución.
Armenta colocó este mecanismo dentro de su concepción de un gobierno cercano a la población y sostuvo que las personas deben ocupar el centro de las decisiones públicas.
En materia de infraestructura, el mandatario afirmó que su administración trabaja en la rehabilitación de una red equivalente a 28 mil calles: 13 mil correspondientes a la zona metropolitana y otras 15 mil en carreteras que comunican a los municipios.
“La meta no sólo es pavimentar, es conectar, reducir tiempos de traslado y mejorar la seguridad vial”, indicó.
El gobernador planteó que las intervenciones carreteras y urbanas deben integrarse en una red de conectividad que permita reducir tiempos de traslado y mejorar las condiciones de movilidad de las familias.
Seguridad, campo y derechos, entre prioridades para siguiente etapa
Al hacer un balance de sus primeros 600 días, Armenta señaló que la siguiente etapa de su administración estará concentrada en consolidar políticas de seguridad, justicia, infraestructura, desarrollo del campo, derechos sociales, ciencia y tecnología.
En el sector agrícola informó que durante este año operan mil 500 equipos para intervenir 200 mil hectáreas, mientras que la proyección para el siguiente año es disponer de 2 mil 500 equipos y alcanzar 400 mil hectáreas.
También destacó la creación de la marca Puebla Cinco de Mayo para comercializar productos poblanos y afirmó que ésta ya registra ventas por 2 millones de dólares en Nueva York y Nueva Jersey, Estados Unidos.
En seguridad, señaló que las Mesas de Paz continuarán como mecanismo de coordinación entre los tres órdenes de gobierno y la iniciativa privada, acompañado de labores de inteligencia, prevención y recuperación de espacios públicos.
El mandatario incluyó entre los resultados de su administración los 48 Centros LIBRE-Casas Carmen Serdán, destinados a la atención de mujeres; el Centro Poblano de Salud Mental Integral para Niñas, Niños y Adolescentes; proyectos tecnológicos relacionados con el diseño de semiconductores y las acciones de infraestructura realizadas en distintas regiones.
En materia hídrica, Armenta planteó además como objetivo futuro resolver el problema de la privatización del agua, al sostener que el acceso al recurso constituye un derecho que debe garantizarse desde los tres órdenes de gobierno.
Armenta plantea que obras trasciendan su administración
El gobernador aseguró que el balance de 600 días no pretende limitarse a enumerar acciones ejecutadas, sino establecer las prioridades para el resto de su gestión.
El objetivo, sostuvo, será lograr que los resultados alcancen a todas las regiones y construir capacidades que permanezcan una vez concluido su gobierno.
“Transformar en Grande significa construir un estado más seguro, más moderno, más conectado, más competitivo y más humano”, expresó.
Armenta vinculó su administración con el proyecto político de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y afirmó que las acciones de su gobierno forman parte de la consolidación del denominado segundo piso de la Cuarta Transformación.
Dentro de ese modelo, colocó la participación comunitaria como uno de los mecanismos que pretende mantener para la ejecución de obra pública.
Así, durante el balance de sus 600 días al frente del gobierno estatal, Armenta reivindicó al asambleísmo no sólo como una fórmula de consulta, sino como una directriz para decidir prioridades locales y permitir que las propias comunidades intervengan en la administración de recursos destinados a sus obras.









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