La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó sobre el creciente deterioro de la situación humanitaria en la Franja de Gaza, donde continúan los ataques contra zonas civiles, la destrucción de infraestructura básica y las restricciones para el ingreso y distribución de ayuda humanitaria, mientras el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que sus fuerzas militares no se retirarán del enclave palestino.
Durante una conferencia de prensa, el portavoz adjunto del secretario general de la ONU, Farhan Haq, informó que la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) mantiene un registro de nuevas afectaciones contra la población civil, incluidos ataques en espacios destinados a la educación y refugio de familias desplazadas.
En este contexto, el funcionario detalló que un estudiante de sexto grado resultó herido por disparos mientras tomaba clases en una tienda de campaña habilitada como aula provisional en Gaza, por lo que tuvo que ser trasladado de urgencia a un hospital para recibir atención médica.
Además, la ONU confirmó que fuerzas israelíes realizaron demoliciones en Beit Lahia, al norte de la Franja de Gaza, donde destruyeron la última escuela que permanecía en pie dentro de un complejo educativo que concentraba cuatro instituciones.
Farhan Haq explicó que los equipos humanitarios también reportaron un avance de tropas israelíes entre la denominada “línea amarilla”, correspondiente al despliegue acordado, y la “línea naranja”, una zona donde existen restricciones para el desplazamiento del personal encargado de brindar asistencia.
De acuerdo con la información presentada por Naciones Unidas, durante estas operaciones fueron destruidas tiendas que funcionaban como refugio para alrededor de 12 familias palestinas ubicadas en el patio de una escuela. Posteriormente, fueron colocados bloques de hormigón que ampliaron las zonas consideradas restringidas para el acceso humanitario.
Ante esta situación, la ONU reiteró que el derecho internacional humanitario establece la obligación de proteger a la población civil y la infraestructura destinada a servicios esenciales, por lo que los centros educativos deben mantenerse como espacios seguros para estudiantes y docentes.
Asimismo, el portavoz del organismo internacional denunció la demolición parcial de una escuela en Masafer Yatta, al sur de Hebrón, una región donde más de mil habitantes palestinos enfrentan presiones para abandonar sus territorios.
Según datos de Naciones Unidas, más de 80 escuelas palestinas en Cisjordania permanecen bajo amenaza de demolición o con órdenes administrativas similares. Aunque los programas comunitarios respaldados por la ONU han permitido atender a más de 60 mil estudiantes y rehabilitar 30 planteles durante este año, el organismo advirtió que existe una grave brecha financiera, debido a que los recursos disponibles cubren apenas una parte de las necesidades del sistema educativo palestino.
La advertencia de Naciones Unidas ocurre mientras el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró que el Ejército israelí no abandonará sus posiciones operativas dentro de la Franja de Gaza.
El mandatario rechazó la propuesta presentada por el denominado “Consejo de Paz” para avanzar en el desarme de Hamás y sostuvo que su gobierno no aceptará acuerdos que no coincidan con sus objetivos políticos y militares.
“Nos enviaron un plan; no lo aceptamos, no es nuestro plan, y les enviamos nuestros comentarios al respecto”, declaró Netanyahu, según reportes de medios locales.
Por su parte, Hamás y otras facciones palestinas informaron que mantienen su adhesión a los términos establecidos para la segunda fase del alto el fuego negociado en octubre de 2025, aunque señalaron que permanecen a la espera de una respuesta formal por parte de los países mediadores.
Finalmente, la organización palestina acusó al gobierno de Netanyahu de impulsar una nueva escalada militar con el propósito de frenar los acuerdos alcanzados y evitar la consolidación de la tregua.










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