La familia denunció que la falta de atención inmediata por parte del servicio veterinario del Ayuntamiento de San Pablo Zoquitlán retrasó cinco horas la atención médica del animal, que falleció tras permanecer tres semanas hospitalizado.
Leo, un perro mestizo de 13 años, murió luego de ser atropellado presuntamente de manera intencional por un vehículo en calles de este municipio de San Pablo Zoquitlán, ubicado en la Sierra Negra de Puebla, pero también después de ser víctima de una presunta negligencia por parte del veterinario adscrito al Ayuntamiento, quien habría negado brindarle atención médica al conocer que la familia buscaría presentar una denuncia penal.
De acuerdo con el testimonio de sus tutores, el hecho ocurrió a inicios de julio, cuando Leo se encontraba descansando sobre el asfalto de un camino reducido. En ese momento, un vehículo de color rojo avanzó por la vialidad y pasó por encima del animal.
Las imágenes de las cámaras de videovigilancia, proporcionadas por vecinos y comerciantes de la zona, no muestran un obstáculo que obligara al conductor a subir a la banqueta, por lo que los indicios apuntan a que el atropellamiento pudo haber sido deliberado. Tras el impacto, el responsable no se detuvo para auxiliar al lomito y posteriormente se dio a la fuga.
El hecho quedó registrado en dispositivos de videovigilancia y difundido en redes sociales, donde generó indignación entre habitantes del municipio y colectivos de protección animal por la forma en que ocurrió la agresión.
Tras el impacto, Leo sufrió una fractura en la mandíbula y presentó diversos traumatismos internos que comprometieron su estado de salud. Ante la emergencia, sus familiares acudieron con el veterinario del municipio para solicitar atención inmediata; sin embargo, señalaron que el especialista se negó a intervenir luego de conocer que pretendían presentar una denuncia contra el responsable del atropellamiento.
Ante la falta de apoyo local, la familia buscó ayuda con la asociación TAC Una Protección al Entorno A.C., que gestionó el traslado del animal hasta Tehuacán, un recorrido de casi cinco horas, donde fue atendido por el equipo de Tehuacán Salvaje.
A pesar de los esfuerzos médicos y de permanecer tres semanas bajo cuidados intensivos, Leo falleció a finales de julio debido a la gravedad de las lesiones y las secuelas ocasionadas por el atropellamiento.
Por estos hechos, los tutores del perro presentaron una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla, con el objetivo de que se integre la carpeta de investigación correspondiente por el posible delito de crueldad animal y se determine la responsabilidad del conductor que presuntamente escapó del lugar.
Asimismo, colectivos defensores de los animales y ciudadanos solicitaron que se revise la actuación del personal del Ayuntamiento de San Pablo Zoquitlán, encabezado por el presidente municipal Cristóbal Coello Maceda, ante la presunta negativa de atención por parte del veterinario municipal.
En este sentido, pidieron que, además de localizar al responsable del atropellamiento, se esclarezca si existió alguna responsabilidad administrativa o legal por la falta de atención oportuna, debido a que, según la denuncia de la familia, el retraso en la atención médica agravó el estado de salud de Leo.
El caso permanece bajo investigación, mientras la familia del animal y colectivos animalistas mantienen la exigencia de que se esclarezcan tanto las circunstancias del atropellamiento como la actuación del personal municipal que, aseguran, pudo haber intervenido para evitar que las lesiones de Leo se agravaran.










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