
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instruyó a distintas dependencias federales, entre ellas el Departamento de Defensa, a identificar y liberar archivos gubernamentales relacionados con objetos voladores no identificados (ovnis), fenómenos aéreos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés) y cualquier información vinculada con vida extraterrestre.
La directriz fue dada a conocer a través de un mensaje difundido en redes sociales, en el que el mandatario señaló que la decisión responde al interés público en torno a estos temas y ordenó a las agencias involucradas iniciar el proceso de revisión y eventual desclasificación de documentos.
De acuerdo con la información disponible, la instrucción incluye archivos generados por el Pentágono y otras instancias que han documentado reportes de fenómenos aéreos no identificados durante décadas. Sin embargo, hasta el momento no se ha precisado qué documentos específicos serán liberados ni el calendario para su publicación.
La decisión se produce en un contexto de renovado debate público sobre la existencia de vida extraterrestre, luego de declaraciones recientes del expresidente Barack Obama, quien señaló en una entrevista que no tuvo evidencia de contacto con extraterrestres durante su mandato, aunque consideró que la probabilidad de vida fuera de la Tierra es alta debido a la magnitud del universo. Trump criticó esas declaraciones y afirmó que podrían haber implicado la divulgación de información clasificada, postura que reforzó al anunciar la posible desclasificación de archivos.
Las fuerzas armadas de Estados Unidos han reconocido oficialmente la investigación de fenómenos aéreos no identificados, y en reportes previos —incluido uno publicado en 2024— señalaron que no existe evidencia de que dichos fenómenos correspondan a tecnología extraterrestre, atribuyendo la mayoría de los casos a objetos convencionales, fenómenos naturales o errores de identificación.
El secretario de Defensa respondió públicamente a la instrucción presidencial, indicando que se iniciará el proceso administrativo correspondiente para revisar la información bajo criterios de seguridad nacional antes de cualquier liberación al público.
Especialistas y analistas han señalado que el proceso de desclasificación podría ser gradual, ya que los documentos deberán pasar por evaluaciones para evitar la divulgación de información sensible relacionada con capacidades militares o sistemas de defensa. Hasta ahora, la Casa Blanca no ha detallado si la información se difundirá de manera íntegra o parcial.







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