Estudiantes y docentes de la Unidad 211 Puebla realizan una manifestación al interior del plantel para protestar por la remoción de su director, Javier Mauleón Montero, decisión que fue comunicada recientemente por autoridades educativas estatales.
La protesta se desarrolla dentro de las instalaciones de la universidad, donde integrantes de la comunidad colocaron carteles y expresaron su inconformidad con lo que consideran una intervención externa en la vida interna de la institución.
Los manifestantes señalaron que Mauleón fue electo para el periodo 2024-2027 y exigieron respeto a lo que describieron como una decisión tomada por la propia comunidad universitaria.
Hasta el momento no se han reportado bloqueos en vialidades y la movilización se ha concentrado principalmente dentro del campus.
Los inconformes también demandaron claridad por parte de la autoridad educativa sobre las razones de la remoción y pidieron que se respete la autonomía en los procesos internos del plantel.
La remoción ocurre en medio de un conflicto institucional que se arrastra desde el inicio de la gestión de Mauleón Montero al frente de la Unidad 211 de la UPN.
El académico asumió la dirección en febrero de 2024, luego de rendir protesta en un acto encabezado por autoridades educativas. Sin embargo, su llegada al cargo generó cuestionamientos casi inmediatos por parte de docentes y trabajadores, quienes denunciaron presuntas irregularidades administrativas y laborales.
Entre las acusaciones que surgieron en ese momento se encontraban señalamientos de corrupción, acoso laboral y asignación irregular de plazas docentes. Profesores del plantel afirmaron que Mauleón y algunos de sus colaboradores habrían otorgado puestos académicos a personas cercanas sin cumplir con requisitos establecidos en el decreto de creación de la universidad, como la realización de concursos de oposición o la acreditación de estudios de posgrado.
Las denuncias también incluyeron la remoción de coordinadores académicos, acusaciones de nepotismo y señalamientos de violencia laboral.
Algunos de estos casos fueron llevados ante organismos de defensa de derechos humanos en el estado.
Las tensiones dentro de la universidad continuaron durante 2025 y se intensificaron a partir de diversos episodios administrativos y laborales. En febrero de ese año, autoridades educativas retiraron una plaza que Mauleón se había adjudicado, al determinar que no cumplía con los requisitos académicos necesarios para ocuparla. Posteriormente, en marzo, se inició una auditoría estatal relacionada con el manejo de recursos correspondientes al ejercicio fiscal 2024.
La revisión administrativa generó versiones sobre la posible destitución del director y de algunos de sus colaboradores más cercanos, entre ellos Marco Antonio del Castillo Hernández, Juan Manuel Morayta Mendoza y Pedro Valdez Martínez.
A lo largo de ese año también se presentaron nuevas denuncias por presuntos despidos injustificados dentro de la institución. Uno de los casos que generó mayor atención fue el del trabajador Adair Hernández Romero, quien acusó haber sido separado de su cargo de manera irregular.
Uno de los episodios más significativos del conflicto ocurrió en septiembre de 2025, cuando la docente Gabriela Molina Herrera denunció públicamente presuntos actos de hostigamiento y represión laboral por parte de la dirección del plantel.
De acuerdo con la denuncia, las tensiones internas se habrían intensificado tras cuestionamientos al manejo administrativo de la universidad. Las acusaciones derivaron en una revisión por parte de la Secretaría de Educación Pública estatal, que posteriormente determinó la revocación de 26 plazas que habrían sido asignadas de manera irregular.
La decisión provocó nuevas tensiones dentro del plantel. Molina Herrera denunció posteriormente que existían intentos de removerla de su cargo como represalia por haber presentado las denuncias, situación que generó








Deja un comentario