La mañana de este miércoles, elementos de la Guardia Forestal y de la Policía Estatal, llevaron a cabo un despliegue operativo en el Parque Nacional La Malinche, donde aseguraron más de 70 troncos de madera —principalmente de pino y encino— que ya se encontraban apilados y listos para su traslado.
El decomiso fue resultado de un operativo interestatal entre Puebla y Tlaxcala, como parte de la estrategia para combatir la tala ilegal y los delitos ambientales en estos ecosistemas naturales. Además de la madera, las autoridades aseguraron dos camionetas y diversas herramientas, como motosierras y hachas, que fueron abandonadas por los taladores al notar la presencia policial.
Al igual que en otros casos similares, los responsables lograron darse a la fuga hacia zonas profundas del bosque antes de ser capturados.
Puebla enfrenta un alto índice de impunidad en denuncias por tala ilegal
A pesar de estos decomisos recientes, se estima que el 90 por ciento de las denuncias por tala ilegal en Puebla quedan sin sanción. Entre 2023 y agosto de 2025, de un total de 162 denuncias presentadas ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), solo 15 tuvieron castigo.
La Sierra Norte, foco rojo de la tala clandestina en Puebla
Fuera del Parque Nacional La Malinche, los principales puntos rojos de la tala clandestina se concentran en la Sierra Norte del estado, particularmente en municipios como Zacatlán y Huauchinango, donde la llamada “tala hormiga” y las redes organizadas mantienen una alta actividad.
En cuanto a Puebla capital, el Ayuntamiento encabezado por José Chedraui Budib endureció para 2026 la normativa ambiental ante el incremento de la tala dentro de la zona urbana. Derribar un árbol sin autorización podrá ser sancionado con multas de hasta 11 mil 314 pesos, mientras que cualquier intervención requerirá un dictamen técnico cuyo costo ronda los 3 mil 843 pesos. La omisión de este documento no solo incrementa la sanción administrativa, sino que también puede derivar en procedimientos penales ante la Fiscalía General del Estado (FGE).
Como medida compensatoria, la administración municipal anunció una meta de reforestación de 100 mil árboles durante el año, con el objetivo de mitigar el impacto ambiental y fortalecer el arbolado urbano.
Estas acciones se complementan con la firma reciente de un convenio federal entre el gobernador Alejandro Armenta y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), encabezada por Alicia Bárcena, para blindar los recursos forestales del estado.
Es importante destacar que Puebla ocupa el noveno lugar nacional en producción de madera; sin embargo, solo una pequeña proporción de los ejidos cuenta con certificaciones de manejo forestal sostenible, una situación que facilita la mezcla de madera ilegal con madera legal en el mercado.








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