El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que invitará a Delcy Rodríguez, actual presidenta interina de Venezuela, a realizar una visita oficial a Washington, en un gesto que marca un cambio profundo en la relación bilateral tras meses de tensión y acontecimientos políticos extremos.
La Casa Blanca confirmó este miércoles que Rodríguez, quien asumió el cargo de forma interina tras la captura del presidente Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense a principios de enero de 2026, será recibida en la capital estadounidense, aunque aún no hay una fecha definida para el viaje. Según el anuncio oficial, “nada ha sido agendado” hasta el momento, pero la invitación ya fue comunicada por la administración de Trump.
De concretarse, Rodríguez sería la primera gobernante venezolana en visitar Estados Unidos en más de 25 años, fuera de las asistencias tradicionales a reuniones de Naciones Unidas en Nueva York, un hito que rompería décadas de distanciamiento diplomático entre Washington y Caracas.
La noticia se produce en medio de un complejo contexto político regional. Rodríguez, quien era vicepresidenta bajo el gobierno de Maduro y asumió la presidencia tras su detención, ha sido vista con escepticismo por sectores de la oposición y por gobiernos extranjeros, al tiempo que algunos analistas observan el gesto como una tentativa de Trump de consolidar una transición política en Venezuela con el respaldo de figuras que puedan facilitar acuerdos, especialmente en torno al petróleo y la reconstrucción económica.
Durante el Foro Económico Mundial en Davos, Trump defendió a Rodríguez, calificándola de “muy lista” y afirmando que con ella “todo anda muy bien”, además de asegurar que Venezuela podría generar más ingresos petroleros en los próximos seis meses que en las dos décadas anteriores, en una previsión grandilocuente que ha sido objeto de cuestionamientos por la complejidad de la industria energética venezolana.
La administración Trump también ha mantenido contactos con otros actores venezolanos. Poco antes de este anuncio, Trump se reunió en Washington con la líder opositora María Corina Machado, con quien discutió el futuro político de su país y la posibilidad de su involucramiento en la transición venezolana, aunque sin que ello haya derivado en un compromiso formal de respaldo para unas elecciones anticipadas.
Desde el palacio de Miraflores no se ha confirmado ni desmentido oficialmente la invitación, y la situación sigue generando expectación en círculos diplomáticos y políticos. La invitación de Trump a Rodríguez representa un cambio de rumbo en la política estadounidense hacia Venezuela tras años de sanciones, aislamiento y confrontación, y se perfila como un episodio clave en la reconfiguración de la relación bilateral y de las posibles salidas a la prolongada crisis política y económica venezolana.








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