El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no utilizó el mensaje televisado que dirigió la noche de este miércoles a la nación para anunciar una acción militar o una escalada de tensión contra Venezuela, pese a las versiones que circularon en medios estadounidenses ante la inusual convocatoria a una cadena nacional en estas fechas.
El discurso, transmitido desde la Casa Blanca, estuvo enfocado principalmente en asuntos internos y tuvo un marcado tono político. Trump centró su intervención en defender el desempeño de su administración en materia económica y migratoria, así como en criticar de manera directa al gobierno de su antecesor, Joe Biden, sin hacer referencia alguna a la situación en Venezuela ni a la tensión existente en el Caribe.
Horas antes del mensaje, el propio mandatario había adelantado que el eje de su discurso sería un balance de su gestión. “Heredamos un desastre y hemos hecho un gran trabajo y seguiremos haciéndolo. Y nuestro país será más fuerte que nunca”, señaló. Esa línea se mantuvo durante la intervención, en la que aseguró que Estados Unidos es nuevamente un país respetado en el mundo y que se encuentra, según sus palabras, al borde de un auge económico sin precedentes.
Durante el mensaje, Trump defendió su política comercial y reiteró su respaldo al uso de aranceles, a los que calificó como una herramienta clave para fortalecer la economía estadounidense y repatriar empresas. También atribuyó el alza de precios a la administración anterior y afirmó que los salarios han crecido por encima de la inflación, además de asegurar que el costo de productos como la gasolina ha disminuido, sin presentar datos que respaldaran esas afirmaciones.
En materia migratoria, el presidente acusó al gobierno de Biden de haber permitido el ingreso masivo de migrantes indocumentados y sostuvo, sin ofrecer pruebas, que la frontera sur con México se encuentra cerrada y que no se han registrado cruces irregulares en los últimos meses.
En el ámbito de la política exterior, Trump evitó referirse a Venezuela, a pesar de la expectativa generada en torno a posibles anuncios sobre ese país. En su lugar, afirmó que su administración ha logrado resolver diversos conflictos internacionales en pocos meses y aseguró haber neutralizado amenazas en regiones como Medio Oriente e Irán.
El mensaje, más breve que otros discursos del mandatario, estuvo dirigido a reforzar su narrativa de logros en los primeros 11 meses de su nuevo periodo en la Casa Blanca y a contrarrestar percepciones negativas sobre el cumplimiento de sus promesas de campaña, sin incluir anuncios de carácter militar o decisiones sobre la crisis venezolana.







