Acusándolo de feminicidio decapitan a hombre en linchamiento

Acusándolo de feminicidio decapitan a hombre en linchamiento

El doble feminicidio de Miriam Cruz Alpuche y su nieta Ariaa Velázquez, de 12 años, ocurrido en el norte de Chiapas, desencadenó una ola de indignación social que culminó con el linchamiento de dos presuntos responsables, en un episodio que ha reavivado la discusión sobre la violencia, la impunidad y la debilidad institucional en diversas regiones del país.

Las víctimas desaparecieron el 19 de octubre cuando se dirigían a realizar labores en una zona rural de Ostuacán. Días después fueron localizadas sin vida. Las investigaciones establecieron que la mujer murió por heridas provocadas con un objeto punzo- cortante en el cuello, mientras que la menor falleció por estrangulamiento y presentó indicios de agresión sexual, según informó la Fiscalía de Chiapas.

Tras la detención de dos hombres identificados como presuntos implicados, una multitud se congregó frente a instalaciones municipales para exigir justicia. Los detenidos fueron sacados por la fuerza de la custodia oficial y sometidos a agresiones por parte de los pobladores. Uno de ellos murió y el otro sobrevivió con lesiones graves.

De acuerdo con la Fiscalía estatal, los sospechosos son señalados como probables responsables del doble feminicidio, cuyo móvil habría sido una venganza personal. Las autoridades anunciaron que solicitarán la pena máxima contra el imputado que permanece con vida.

Durante los hechos, el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, pidió a la población evitar actos de justicia por propia mano y confiar en las instituciones encargadas de procurar justicia. “La violencia genera más violencia”, señaló en un mensaje difundido mientras se desarrollaban las protestas.

Especialistas consultados por El País consideran que el caso refleja la combinación de varios factores: la percepción de impunidad, la limitada capacidad de respuesta de las autoridades y la desconfianza de sectores de la población hacia el sistema de justicia

El episodio ocurre en un contexto en el que los linchamientos continúan presentándose en distintas regiones de México como una forma extrema de reacción social frente a delitos de alto impacto, particularmente aquellos que involucran violencia contra mujeres, niñas y niños.

Mientras tanto, las autoridades mantienen abiertas las investigaciones tanto por el doble feminicidio como por los hechos ocurridos durante el linchamiento y los disturbios registrados en Ostuacán.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *