La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo solicito a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) investigar a fondo las denuncias de presunta tortura y abuso policial contra jóvenes detenidos durante la protesta por agua limpia del pasado 11 de octubre en Guadalajara, Jalisco.
“¿Cómo es posible que en el 2026 siga habiendo tortura de policías a jóvenes?”, cuestionó la mandataria durante su conferencia matutina de este miércoles. Sheinbaum calificó estos actos como inadmisibles e instruyó a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, a dar seguimiento al caso.
La titular del Ejecutivo pidió esclarecer cómo ocurrieron las detenciones, entrevistar a las víctimas e investigar quién dio las órdenes durante el operativo. También señaló que, si existen denuncias por delitos de competencia federal, la Fiscalía General de la República (FGR) podrá intervenir.
Lemus reconoce excesos policiales
La protesta terminó con 39 personas detenidas luego de que policías estatales utilizaran chorros de agua a presión y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes frente a Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Pablo Lemus Navarro.
Un día después de los hechos, el mandatario estatal reconoció fallas en el operativo y admitió que hubo uso excesivo de la fuerza y detenciones injustas. También aceptó que los manifestantes no debieron ser dispersados con agua ni gases.
Lemus informó que los policías involucrados en los presuntos abusos fueron identificados y que se abrió una investigación interna con el acompañamiento de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco. Asimismo, aseguró que las 39 personas detenidas recuperaron su libertad.
Siete de ellas habían sido trasladadas previamente al penal de Puente Grande, donde enfrentaron cargos por lesiones dolosas y desobediencia o resistencia.
Exigen esclarecer las detenciones
La movilización del 11 de octubre reunió a miles de personas que marcharon desde la Glorieta de La Minerva hasta Casa Jalisco para exigir una solución a los problemas de calidad del agua en Guadalajara y su zona metropolitana.
Los participantes denunciaron que el suministro llega a sus hogares con turbiedad, malos olores y sedimentos. Al llegar a la residencia oficial del gobernador se registraron enfrentamientos con elementos de seguridad, en un operativo que dejó 28 policías lesionados, dos de ellos reportados inicialmente en estado grave.
Mientras el gobierno estatal atribuyó los disturbios a la presencia de un supuesto grupo de choque, familiares de los detenidos y organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron presuntas agresiones, malos tratos y detenciones arbitrarias.
Ahora, la investigación de la CNDH deberá contribuir a esclarecer lo ocurrido y documentar las posibles violaciones a los derechos humanos. La intervención de las autoridades federales también permitirá determinar si existen elementos para que la FGR conozca de los hechos dentro de su competencia.














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