El Consejo Coordinador Empresarial propone dejar atrás los incrementos de dos dígitos aplicados desde 2019 y ajustar el salario mínimo conforme a la inflación. La iniciativa contrasta con las proyecciones que sitúan en 12% el posible aumento para el próximo año.
El sector empresarial busca frenar el ritmo de recuperación del salario mínimo en México. A través del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), sus representantes plantearon que el incremento para 2027 se limite a la inflación y se deje atrás la política de aumentos extraordinarios que comenzó en 2019 para recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores.
La propuesta fue expuesta este lunes 12 de octubre por José Medina Mora, presidente del organismo patronal, quien consideró que los próximos ajustes deben moderarse ante el incremento de los costos laborales y los riesgos que, a juicio de los empresarios, enfrenta la generación de empleos formales.
El planteamiento abre un nuevo frente de discusión sobre el rumbo de la política salarial en el país, luego de varios años en los que el salario mínimo registró aumentos de dos dígitos para recuperar parte del ingreso perdido durante décadas.
Empresarios piden abandonar los aumentos extraordinarios
Medina Mora propuso dejar de utilizar el Monto Independiente de Recuperación (MIR), mecanismo que permitió sumar una cantidad adicional en pesos al salario mínimo para impulsar su crecimiento por encima de la inflación.
Con este cambio, el CCE busca que el aumento de 2027 se mantenga en un solo dígito, en línea con el comportamiento de los precios. Bajo esa propuesta, el ajuste podría ubicarse entre 4 y 6%, aunque el porcentaje dependerá de las condiciones económicas y de la negociación que se realice al cierre del año.
El dirigente empresarial argumentó que los incrementos elevados pueden presionar las finanzas de los negocios, especialmente de aquellos que operan con márgenes reducidos o requieren una amplia plantilla de trabajadores.
A estas preocupaciones se suman otros cambios en las condiciones laborales, como el aumento de los días de vacaciones y la reducción gradual de la jornada semanal de 48 a 40 horas hacia 2030, además de las obligaciones fiscales que enfrentan las empresas.
Como parte de sus argumentos, el sector patronal ha señalado cierres de maquiladoras y pérdidas de empleos en Ciudad Juárez, Chihuahua. Sin embargo, para determinar el peso de los aumentos salariales en estos resultados es necesario considerar también otros factores económicos y productivos.
Del salario de 88 pesos a más de 315 pesos diarios
En 2018, el salario mínimo general era de 88.36 pesos diarios. Para 2026, la cantidad llegó a 315.04 pesos, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte alcanzó los 440.87 pesos al día.
El incremento refleja el cambio de rumbo de la política salarial iniciado en 2019, cuando comenzaron a aplicarse ajustes mayores a los registrados en años anteriores, con el propósito de recuperar el poder de compra de quienes perciben los ingresos más bajos.
La estrategia también buscó avanzar hacia un salario suficiente para cubrir las necesidades básicas de los trabajadores y sus familias, después de un prolongado periodo de deterioro de las remuneraciones.
Por ello, la propuesta empresarial de limitar el aumento a la inflación supondría moderar el ritmo de recuperación salarial. El efecto sobre el poder adquisitivo dependerá, sin embargo, de la inflación acumulada y del comportamiento de los precios de los productos y servicios esenciales.
El debate ocurre, además, en un mercado laboral donde la informalidad continúa por encima del 50% de la población ocupada. En este contexto, la discusión no se limita al costo de contratar personal, sino que también involucra la capacidad de los trabajadores para cubrir sus necesidades con ingresos suficientes.
Proyecciones colocan el aumento en 12%**
Mientras el CCE plantea un incremento de un solo dígito, distintas estimaciones del mercado ubican el posible aumento para 2027 entre 10 y 13 por ciento, con un escenario de referencia cercano al 12 por ciento
Si se aplicara ese porcentaje al salario mínimo general vigente de 315.04 pesos diarios, el ingreso subiría a aproximadamente 352.84 pesos al día, equivalente a unos 10 mil 585 pesos mensuales, tomando como referencia 30 días.
Esta cantidad es únicamente una proyección, ya que las autoridades todavía no han anunciado el porcentaje definitivo.
Por otra parte, un análisis de la consultora Aon advierte que un aumento de 12% al salario mínimo, frente a incrementos promedio de 6.5% para otros sueldos del mercado, podría reducir las diferencias entre las categorías salariales dentro de las empresas.
Este fenómeno, conocido como compresión salarial, ocurre cuando los ingresos de los trabajadores que perciben las remuneraciones más bajas se acercan a los de quienes tienen mayor antigüedad, experiencia o responsabilidades.
El estudio señala que algunas compañías han reducido categorías de sus tabuladores ante el crecimiento del salario mínimo. No obstante, este efecto sobre las estructuras salariales no significa, por sí mismo, que el incremento del ingreso mínimo deba limitarse a la inflación.
La decisión final se tomará en diciembre
La propuesta del CCE no es vinculante ni representa una decisión oficial. El monto del salario mínimo para 2027 deberá definirse en la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), mediante una negociación tripartita en la que participan representantes del Gobierno, los trabajadores y los empleadores.
Cabe señalar que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha reiterado que su administración mantendrá la política de aumentar los salarios por encima de la inflación, aunque todavía no se ha anunciado una cifra oficial para el próximo año.
Se prevé que la negociación concluya en diciembre de 2026, para que el nuevo salario mínimo entre en vigor el 1 de enero de 2027.














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