México importa 75% de su gas y tiene margen de solo tres días

México importa 75% de su gas y tiene margen de solo tres días

México tendría hasta tres días de margen para mantener el suministro de gas natural ante un eventual corte total de las importaciones provenientes de Estados Unidos, debido a que el país no cuenta con una reserva estratégica de este combustible almacenada a gran escala.

Así lo explicó este miércoles Cuitláhuac García Jiménez, director general del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas), durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum.

El funcionario precisó que los tres días mencionados no corresponden a una reserva física independiente, sino al margen que puede sostenerse con el gas que permanece dentro de la red de ductos y mediante una serie de medidas operativas y de coordinación entre las instituciones del sector energético.

México dispone de alrededor de 21 mil kilómetros de gasoductos, a través de los cuales se transporta y distribuye buena parte del combustible que requiere el país para la generación eléctrica y las actividades industriales.

Tres de cada cuatro unidades de gas llegan del exterior

La dimensión de esta dependencia se refleja en el consumo nacional. México utiliza alrededor de 9.1 mil millones de pies cúbicos diarios de gas natural, pero la producción de Pemex apenas cubre cerca de una cuarta parte de esa demanda.

La empresa petrolera aporta aproximadamente 2.3 mil millones de pies cúbicos diarios, mientras que los cerca de 6.8 mil millones restantes deben cubrirse mediante importaciones.

La mayor parte de ese volumen procede de Estados Unidos, por lo que alrededor de 75 por ciento del gas natural que consume México depende actualmente del suministro estadounidense.

Esta situación se ha profundizado durante los últimos años. Mientras en 2010 las importaciones representaban cerca de una quinta parte del consumo nacional, para 2024 y 2025 la dependencia ya se ubicaba alrededor de 70 a 77 por ciento de acuerdo con distintas estimaciones oficiales.

El problema adquiere mayor relevancia por el papel que desempeña el gas natural dentro del sistema eléctrico. De acuerdo con las cifras expuestas por las autoridades, entre 60 y 62% de la electricidad del país se genera con este combustible.

Por ello, una interrupción prolongada de las importaciones no solamente afectaría el suministro de gas, sino que podría presionar la generación eléctrica y las operaciones de industrias que utilizan este energético como parte de sus procesos.

EUA redujo el suministro en días recientes

El escenario cobró relevancia luego de que, aproximadamente una semana antes, autoridades estadounidenses notificaran a México una reducción cercana a 20% en el volumen de gas natural enviado mediante gasoductos.

Aunque el ajuste fue considerado una situación que requería atención por parte del sistema energético, las autoridades mexicanas señalaron que pudo atenderse mediante la coordinación entre Cenagas, Pemex, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).

De acuerdo con lo expuesto durante la conferencia, la reducción no provocó afectaciones al suministro eléctrico ni interrupciones generalizadas, debido a las medidas adoptadas por las dependencias involucradas.

Sin embargo, el episodio volvió a poner sobre la mesa una condición estructural: México requiere del gas estadounidense para cubrir una parte considerable de su demanda y, al mismo tiempo, dispone de una capacidad limitada para almacenar físicamente el combustible.

Gas no convencional, todavía bajo evaluación

Frente a esta dependencia, el gobierno federal analiza distintas alternativas para incrementar la producción nacional y reducir gradualmente el volumen de gas que se compra en el exterior.

Una de ellas es el posible aprovechamiento del gas natural no convencional o gas de lutitas, aunque el gobierno ha insistido en que su estudio no significa que se haya tomado la decisión de explotarlo.

Los estudios realizados hasta ahora estiman que México cuenta con alrededor de 141.5 billones de pies cúbicos de recursos prospectivos de gas no convencional.

La cifra, sin embargo, corresponde a un potencial geológico y no equivale a reservas probadas ni significa que todo ese volumen pueda ser extraído o aprovechado comercialmente.

Para conocer las condiciones reales de estos recursos, en abril de 2026 se integró un Comité Científico con especialistas de instituciones como la UNAM, el IPN, la UAM, el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) y el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP).

El grupo analiza las condiciones técnicas, ambientales y sociales de las principales regiones con potencial gasífero. Entre los factores considerados se encuentran la disponibilidad de agua, los posibles efectos sobre los ecosistemas y la cercanía de las zonas susceptibles de exploración con comunidades y áreas densamente pobladas.

En el caso de Tampico-Misantla, región que comprende principalmente zonas de Veracruz y Tamaulipas, el comité recomendó no avanzar con el desarrollo de gas no convencional, debido a las condiciones ambientales, sociales y de biodiversidad identificadas.

La evaluación, en cambio, permanece abierta en las cuencas de Sabinas-Burro-Picachos, en Coahuila y Nuevo León, y Burgos, en el noreste de Tamaulipas.

En estas zonas se analiza, entre otros aspectos, la posibilidad de utilizar agua salada en eventuales procesos de exploración y extracción, con el propósito de evitar el uso de fuentes de agua dulce.

Para ello, el IMTA realizará estudios y perforaciones exploratorias que permitan conocer las condiciones del subsuelo y determinar si existe disponibilidad de agua salada suficiente.

Mientras estos análisis continúan, el gobierno federal mantiene como objetivo reducir la dependencia del gas importado mediante una combinación de mayor producción nacional, expansión de infraestructura, eficiencia energética y fuentes renovables.

Como parte de esta estrategia, Cenagas contempla inversiones por alrededor de 87 mil millones de pesos, mientras que la CFE prevé otros 53 mil millones de pesos para infraestructura relacionada con el transporte y suministro de gas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *