Boca de tomate, la más septentrional playa Vallartense

Boca de tomate, la más septentrional playa Vallartense

Boca de Tomate es una playa vallartense ideal para descansar. Se caracteriza por su aura de desconexión a lo vertiginoso. Se orienta más a un turismo de aventura, y observación de la naturaleza. Cautiva con su gastronomía, con ese platillo de pescado zarandeado que se saborea al son del oleaje. Se sirve en las llamadas ‘ramadas’, restaurantes tradicionales cuyos techos de ramas de la región le han otorgado una encantadora atmósfera rústica; una poesía visual que al atardecer da paso a un cielo donde los astros se aprecian iridiscentes sobre el mar en la ausencia de contaminación lumínica, pese a su cercanía con ese Vallarta vibrante y comercial.


“Viajar implica buscar lugares para descansar, de alguna manera, y uno de esos lugares, a donde no hay que desplazarse muy lejos, que esta cerquita del pueblo, es ese precisamente (Boca de Tomate), es muy popular, por a pie, por así decirlo a una distancia caminando del campo de golf de marina a Boca de Tomate, está a poco más de media hora”, comenta Gabino Urrutia, cronista y guía turístico de Puerto Vallarta.


Gabino, recalca que a Boca de Tomate se llega en auto o caminando, ya que no hay transporte público que lleve hasta esa playa, y él recomienda de entre estas opciones, la de a pie, solo así se conoce la naturaleza y los lugares., añade y recuerda que la tendencia actual en turismo es precisamente el que implica un mayor respeto por el medio ambiente y las especies, “regresar a lo natural porque el turista cansados de lo artificial… pero tienes que reeducarte, sino no lo puedes disfrutar tampoco”, comenta.


El aura de desconexión de Boca de Tomate privilegia un turismo orientado a la contemplación y al disfrute de la naturaleza. Esta zona se encuentra cercana al ambiente moderno y comercial vallartense, así como a la región de Nayarit, que es aún más comercial. “Ese espacio natural es pequeño, pero si te da esa sensación”, expresa el especialista en la región, entorno a Boca de Tomate.


Los fines de semana, Boca de Tomate se llena de vida gracias a su importante vocación gastronómica. Su característico pescado zarandeado es el platillo estrella de “Las Ramadas”, restaurantes tradicionales con techos hechos a base de ramas. “Originalmente el nativo hacia su sombra con hoja de palma, palapa de cerro, no la de coco, y ramas de las mangles, para hacer su sombra y vender su producto (pescado)”, comenta Gabino, quien ahonda: “Boca de Tomate ahorita es un comedor popular en la región, muy fuerte, sobre todo los fines de semana. El nativo y la gente de la montaña baja a comer pescado”. Gabino señala que, en contraparte, la gente del mar suele irse los fines de semana a la montaña a disfrutar de otros platillos, como birria o carne asada.


Este famoso pescado zarandeado de Boca de Tomates, zona que viene a representar la parte más septentrional de Puerto Vallarta, es “un pescado asado a la leña, y cada restaurante dice que tiene el mejor del mundo, ya sabes cómo es la gastronomía mexicana (risas), pero es la especialidad precisamente de ese lugar, es ir a comer pescado frito, pero frito, frito como chicharrón. Tu escoges tu pescado, ese mismo pescado te lo ponen en aceite y te lo doran”, señala el experimentado cronista y subraya “ese es el fuerte de esa zona, el pescado frito en un cazo lleno de aceite que hace que quede tostadito por fuera y por dentro blandita la carne”.


Boca de Tomates ha preservado su atemporal encanto de paz, en parte, gracias a la condición de su camino. Este no se conectó directamente con la carretera principal, quedando como un acceso independiente que, en ocasiones, no es de muy fácil tránsito por las condiciones del terreno. Al no entrar transportes públicos, solamente puede ser transitado en vehículo particular o caminando desde la entrada, lo que implica un trayecto de poco más de media hora a pie. Por ello, resulta un tanto retador llegar como retirarse sin un vehículo propio, sin embargo, ello ha abonado a su preservación.


Boca de Tomate, por su oleaje dinámico y fuerza del viento, es un sitio propicio para la práctica de deportes acuáticos tales como windsurf y kitesurf. No obstante, destaca Gabino: “Ahorita lo están usando (el windsurf) más acá en los hoteles… y no ha entrado tan fuerte como está hoy en el Caribe”. Por lo que el lugar sigue teniendo mayormente una vocación de contemplación de la naturaleza y de gastronomía en las ramadas.


Uno de los referentes de Boca de Tomates que le ha visto a través del tiempo es su emblemático cocodrilo, parte del ecosistema, y que posee ahí mismo su hábitat delimitado de los paseantes. Pese a que popularmente se le ha encasillado como una especie agresiva y dañina, el especialista en turismo y cronista señala que no es así. Argumenta que se debe mantener una distancia prudente, sin acercárseles y mucho menos violentarlos o alimentarlos, pues gran parte de los ataques que sufren las personas por parte de esta especie es a causa, precisamente, de que es el ser humano quien se les acerca y los molesta.


Gabino Urrutia igualmente invita al turista a visitar otros sitios vallartenses más allá de los destinos de sol y playa, e interesarse por la historia de los espacios, la gente, la cultura y la naturaleza, “creemos que lo natural se limita nada más lo humano”, destaca, sin embargo reflexiona en que el valor de la naturaleza y la vida no se debe tazar únicamente en función del valor o la utilidad que le representa al ser humano, del provecho que este le puede sacar, porque ello va más allá de nosotros mismos, y ejemplifica con los ecosistemas, y las puestas de sol en esa Boca de Tomate que de algún modo se ha suspendido en el tiempo.

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