La presidenta de México aseguró que la medida no elimina la doble nacionalidad; tras su aprobación por mayoría calificada en el Senado (86 votos a favor y 42 en contra), la reforma constitucional deberá ser ratificada por al menos 17 congresos estatales.
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la propuesta de reforma constitucional que establece como requisito indispensable poseer nacionalidad mexicana única para aspirar a la Presidencia de la República, a las gubernaturas estatales y a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Durante su conferencia matutina de este miércoles, rechazo que la medida vulnere o afecte a los mexicanos con residencia o ciudadanía en el extranjero, y acusó a los partidos de oposición de difundir señalamientos falsos respecto al alcance del dictamen.
“Las y los presidentes de México solo pueden tener una bandera, una patria, un pueblo a quien defender”, sostuvo la mandataria al justificar la iniciativa presidencial
Asimismo, enfatizó que la medida no busca eliminar la doble nacionalidad para la población en general, sino fijar parámetros específicos para quienes aspiren a encabezar los poderes ejecutivos del país.
“Quisieron hacer una campaña diciendo que no permitíamos la doble nacionalidad para nuestros paisanos. Falso, de absoluta falsedad”, declaró.
Añadió que el Gobierno Federal mantiene su respaldo a que las personas nacidas en el extranjero con ascendencia mexicana puedan obtener la ciudadanía correspondiente cumpliendo con los trámites legales.
Alcance y condiciones del proyecto constitucional
La modificación propone reformar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política para exigir que quienes aspiren a la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno sean mexicanos por nacimiento y no cuenten con otra nacionalidad al momento de su registro.
De acuerdo con el proyecto legislativo, si un aspirante adquirió legalmente una segunda nacionalidad en el pasado, deberá demostrar la renuncia formal e irreversible a dicho vínculo jurídico previo a la solicitud de su candidatura. Asimismo, la iniciativa establece que, de acceder al cargo, el titular no podrá adquirir otra ciudadanía, ostentar pasaportes extranjeros, ejercer derechos políticos en otro país ni solicitar protección diplomática exterior durante el desempeño de sus funciones.
El texto precisa que estas restricciones aplican de forma exclusiva a las titularidades del Ejecutivo federal y subnacionales; no modifican la doble nacionalidad para la ciudadanía en general ni imponen dicha prohibición para otros cargos públicos como senadurías, diputaciones, presidencias municipales o la Suprema Corte. De concretarse el aval en los estados, el régimen no aplicará a los funcionarios actuales ni al proceso electoral de 2027, sino a partir de los comicios programados para 2028.
Trámite en el Congreso de la Unión
El pleno del Senado avaló el dictamen el pasado martes 29 de septiembre con 86 votos a favor y 42 en contra, sin abstenciones. La votación alcanzó de forma justa el umbral de la mayoría calificada requerida, dado que con la presencia de los 128 legisladores se necesitaban exactamente 86 sufragios para su aprobación.
Durante la sesión se desestimaron las reservas presentadas por diversos grupos parlamentarios.
Esta aprobación sigue a la votación inicial en la Cámara de Diputados, realizada el pasado 22 de septiembre. Al tratarse de un proyecto que modifica la Carta Magna, el texto ha sido remitido a las legislaturas de las entidades federativas, donde requerirá la aprobación de cuando menos 17 congresos locales para poder ser promulgado por el Ejecutivo.
Posturas de la oposición y de organizaciones civiles
Diversas fuerzas de oposición manifestaron su voto en contra en la cámara alta argumentando una posible vulneración a los derechos políticos de los mexicanos con doble nacionalidad.
Movimiento Ciudadano:El senador Luis Donaldo Colosio Riojas cuestionó el desahogo expedited de la propuesta, argumentando que la lealtad patria ya se contempla en el marco jurídico existente, y advirtió sobre posibles complicaciones procedimentales en torno al trámite de renuncia a ciudadanías extranjeras.
Partido Revolucionario Institucional (PRI): El legislador Alejandro Moreno afirmó que el dictamen genera distinciones injustificadas entre las diferentes formas de ciudadanía mexicana.
Partido Acción Nacional (PAN):La senadora Ivideliza Reyes puso en duda la pertinencia operativa y prioridad legislativa de la iniciativa en la coyuntura actual.
En defensa de la iniciativa, bancadas como la del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) —a través del senador Luis Alfonso Silva— sostuvieron que la norma busca afianzar un compromiso legal exclusivo con la nación de quienes ostenten el mando de la fuerza pública y de las instituciones del Estado.
Por su parte, la American Society of Mexico (Amsoc) emitió un posicionamiento de rechazo al dictamen.
La organización señaló que la doble nacionalidad no contraviene el sentido de pertenencia a México y lamentó la falta de mecanismos de parlamento abierto para consultar previamente a las comunidades binacionales potencialmente afectadas.












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