Desde la tribuna de Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio por terminado el mandato de Rubén Rocha Moya, calificando de imprudente su retorno por un sólo día al gobierno de Sinaloa.
Aclarando que Moya no ha renunciado sino solicitado una “licencia definitiva”, Sheinbaum enfatizo que no habrá desaparición de poderes y que corresponde al congreso local designar un nuevo mandatario que concluirá el periodo
Durante la Mañanera del Pueblo de este lunes, la mandataria federal explicó que se enteró del anuncio de reincorporación de Rocha Moya por medio de redes sociales, sin que mediara aviso previo por parte del gobernador.
“No tuve un conocimiento previo de que él quisiera regresar a ejercer sus funciones en el estado de Sinaloa. La verdad no me parecía pertinente, por decirlo menos”, señaló.
Un asunto de gobierno, no personal
Sheinbaum sostuvo que la decisión de retomar el cargo correspondió exclusivamente a Rocha Moya y que el gobierno federal, a través de la Secretaría de Gobernación, ya había fijado postura al respecto en un comunicado previo. Insistió en que la gubernatura de Sinaloa “no es un asunto personal”, sino una responsabilidad pública frente a la ciudadanía del estado.
La presidenta retomó el mensaje que había difundido el sábado en su cuenta de X, un día después de que Rocha solicitara por segunda ocasión licencia indefinida al cargo: “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”. En la conferencia amplió esa idea al afirmar que “nada personal puede estar encima de los intereses del pueblo de Sinaloa y del pueblo de México”.
Investigaciones sin pruebas formales de EUA
Sobre el estado que guardan las pesquisas, la mandataria precisó que Estados Unidos no ha entregado a México pruebas formales contra los señalados, por lo que la FGR continúa sus propias indagatorias, algunas de ellas abiertas desde la administración anterior y vinculadas también al homicidio del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y a otros hechos ocurridos en la entidad.
“La Fiscalía tendrá que determinar de las diez personas… si hay algo particular en contra del gobernador o del exgobernador Rocha, pero sí hay investigación”, expuso, al pedir no especular sobre el caso y esperar a que sea la propia FGR la que informe sobre sus avances.
La presidenta subrayó que su posicionamiento, y el de Morena, tiene un carácter político y no una determinación de tipo judicial, ya que las responsabilidades penales corresponden únicamente a las fiscalías con base en evidencia. Dijo también que no ha tenido comunicación con Rocha Moya desde que este solicitó su primera licencia y que no tiene intención de hacerlo, y rechazó versiones sobre una supuesta intervención del expresidente Andrés Manuel López Obrador en el episodio.
El interino gobernará hasta el cierre del sexenio estatal
Con la nueva licencia indefinida de Rocha Moya, la presidenta fue más allá y precisó que quien sea designado por el Congreso local no ocupará el cargo de manera transitoria hasta la elección, sino que deberá concluir el periodo de gobierno completo, lo que en los hechos descarta cualquier posibilidad de que el mandatario con licencia retome funciones más adelante. De acuerdo con una nota publicada este lunes por La Jornada, Sheinbaum explicó que la gobernabilidad en Sinaloa debe garantizarse al menos hasta junio de 2027, cuando se celebrarán elecciones en esa entidad y en otros 16 estados del país, y que el cambio de gobernador se formalizará hasta finales de octubre de ese año, en cumplimiento con lo que establece la Constitución local.
Sheinbaum evitó pronunciarse sobre nombres y se limitó a pedir que el relevo recaiga en “una persona con la capacidad, la honestidad, el profesionalismo y la entrega al pueblo de Sinaloa que se requiere”. Descartó, además, cualquier escenario de desaparición de poderes en la entidad, al señalar que el Congreso local se mantiene en funciones y debe ejercer, de manera autónoma, “la mejor decisión” para Sinaloa.
La designación del sustituto, sin embargo, no se resolvió en automático: ya que el mismo el Congreso de Sinaloa suspendió este lunes la sesión extraordinaria convocada desde las ocho de la mañana para nombrar al gobernador o gobernadora interina, sin que trascendieran de inmediato las razones del aplazamiento ni una nueva fecha para retomarla.
Por otro lado, La presidenta reportó también el despliegue de aproximadamente mil 500 elementos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional en el estado, con mayor concentración en Mazatlán, como parte de las labores para contener la violencia asociada a la disputa entre facciones del crimen organizado en la entidad.
El episodio se suma a un reclamo que colectivos de víctimas y madres buscadoras en Sinaloa habían planteado desde el anuncio del regreso de Rocha Moya el viernes pasado, en torno a la pertinencia de que un funcionario señalado por autoridades extranjeras retomara funciones de gobierno mientras las investigaciones domésticas siguen su curso. Sobre ese frente, la definición última quedará en manos de la FGR, que hasta ahora no ha fijado una fecha para dar a conocer el estado que guardan las carpetas abiertas contra Rubén Rocha Moya.









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