Pobladores, presidentes auxiliares y regidores de Acatlán de Osorio se concentraron este lunes frente al Palacio Municipal para exigir la salida de la presidenta municipal Guadalupe Lucero Bárcenas, conocida como Lupita Bárcenas, en medio de un conflicto político que escaló durante la última semana tras la solicitud del Cabildo para que el Congreso del Estado analice su revocación de mandato.
La protesta derivó en momentos de tensión cuando un grupo de inconformes intentó ingresar al inmueble municipal. De acuerdo con reportes locales, en la zona se desplegó presencia policiaca para resguardar el edificio, mientras los manifestantes acusaron agresiones y exigieron que las autoridades estatales intervengan ante lo que consideran una situación de ingobernabilidad en el municipio de la Mixteca poblana.
El conflicto se agravó luego de que el 8 de junio el Cabildo aprobó por mayoría solicitar al Congreso de Puebla la revocación de mandato de Bárcenas, bajo señalamientos de presuntas irregularidades administrativas, falta de transparencia financiera, nepotismo y quejas ciudadanas por cobros excesivos.
De acuerdo con lo aprobado por los regidores, la petición fue impulsada durante sesión de Cabildo y enviada al Poder Legislativo local para que revise la permanencia de la presidenta municipal.
La votación mayoritaria evidenció una ruptura interna en el gobierno municipal y abrió una nueva etapa de confrontación entre la alcaldesa, integrantes del Cabildo y sectores inconformes de la población.
El Congreso del Estado ha señalado que esperará la solicitud formal y la documentación correspondiente para determinar si existe sustento jurídico para iniciar un procedimiento. Hasta ahora, la destitución o revocación de mandato no ha sido aprobada, por lo que Bárcenas continúa en funciones.
La alcaldesa ha rechazado los señalamientos en su contra y ha sostenido que detrás de la ofensiva política existen intereses de grupos opositores que buscan desestabilizar a su administración. También ha denunciado violencia política de género y ha negado que exista ingobernabilidad en Acatlán.
El conflicto ha estado acompañado por acusaciones cruzadas entre la presidenta municipal, regidores y actores locales. Integrantes del Cabildo han señalado presuntas amenazas, actos de intimidación y obstáculos para el desarrollo de sus funciones; mientras que Bárcenas ha respondido que algunas críticas obedecen a intereses políticos y económicos.
La inconformidad ciudadana también se ha alimentado de antecedentes recientes, como paros laborales, quejas por servicios públicos, señalamientos sobre el manejo de recursos y episodios de rechazo público contra la alcaldesa en actividades municipales.










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