
Las fiscalías de Puebla y Tlaxcala informaron la vinculación a proceso de cinco personas presuntamente implicadas en la desaparición y posterior asesinato de Alexandro Agustín Tello Olmedo y Karina de los Ángeles Ruiz Ruiz, padres de familia del Instituto Oriente.
De acuerdo con la información oficial difundida entre el 3 y el 5 de marzo, ambas dependencias avanzaron en audiencias judiciales contra los presuntos responsables del doble crimen ocurrido tras la desaparición de la pareja el pasado 19 de febrero.
Vinculaciones determinadas por la Fiscalía de Puebla
La Fiscalía General del Estado de Puebla informó la vinculación a proceso de tres personas por su probable responsabilidad en distintos delitos relacionados con el caso.
Entre los imputados se encuentra Alejandro “N” , señalado como uno de los presuntos autores materiales, quien fue vinculado por homicidio calificado, feminicidio y desaparición cometida por particulares.
También fue vinculada Miriam N., presuntamente relacionada con los mismos hechos, mientras que Christian N., alias “El Bau”, socio y amigo cercano de Alexandro Tello en una empresa de producción, fue procesado por encubrimiento.
El juez determinó como medida cautelar prisión preventiva oficiosa para los imputados y estableció un plazo para el cierre de la investigación complementaria.
Procesos iniciados en Tlaxcala
Por su parte, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala reportó la vinculación a proceso de Hugo N. y Alejandro N., quienes enfrentan cargos por desaparición cometida por particulares en agravio del matrimonio.
Las autoridades tlaxcaltecas precisaron que esta calificación jurídica se determinó con base en los elementos integrados en la carpeta de investigación y los peritajes ministeriales. Ambos imputados permanecerán bajo prisión preventiva mientras continúa el proceso judicial.
Controversia entre fiscalías
El caso también ha generado diferencias públicas entre las autoridades de Puebla y Tlaxcala respecto a la conducción de la investigación y la tipificación de los delitos.
El gobierno de Tlaxcala reiteró que la investigación del crimen no se sigue bajo la figura de delincuencia organizada, como se había sugerido en declaraciones previas desde Puebla.
El coordinador de Comunicación del gobierno tlaxcalteca, Antonio Martínez Velázquez, señaló que ninguna de las líneas de investigación abiertas por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tlaxcala contempla la participación de grupos delictivos, por lo que los detenidos han sido vinculados únicamente por desaparición cometida por particulares.
Asimismo, desde Tlaxcala se rechazaron versiones que señalaban posibles vínculos de los detenidos con autoridades estatales o con la familia de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, al sostener que dichas afirmaciones carecen de sustento en la investigación ministerial.
Las diferencias entre ambas fiscalías también se explican por la complejidad territorial del caso. La desaparición del matrimonio fue denunciada inicialmente en Puebla, mientras que la privación de la libertad habría ocurrido en territorio tlaxcalteca.
Posteriormente, los cuerpos fueron localizados en un paraje del municipio de Chignahuapan, en el estado de Puebla, una zona cercana a los límites territoriales con Tlaxcala e Hidalgo.
Esta situación derivó en una investigación coordinada entre ambas fiscalías, pero también en posturas distintas sobre el alcance de los delitos y la conducción principal del caso.
Contexto del crimen
Alexandro Agustín Tello Olmedo y Karina de los Ángeles Ruiz Ruiz desaparecieron el 19 de febrero de 2026 tras salir de Puebla con rumbo a Tlaxcala.
Un día después, sus cuerpos fueron localizados con signos de violencia en un paraje de Chignahuapan.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que el móvil estaría relacionado con conflictos económicos entre particulares, hipótesis que hasta ahora descarta la participación de grupos de delincuencia organizada.
Las fiscalías mantienen abiertas las indagatorias y no descartan nuevas detenciones, mientras el caso continúa generando impacto en la comunidad educativa del Instituto Oriente y en la sociedad poblana.







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